miércoles, 20 de diciembre de 2017

Estudio para eliminar las resistencias al antibiótico ceftifour en las mamitis caprinas


Estudio para eliminar las resistencias al antibiótico ceftifour en las mamitis caprinas


Se ha realizado un estudio en India para determinar las interacciones farmacocinéticas (PK) y farmacodinámicas (PD) entre el ácido libre cristalino de ceftiofur (CCFA) y la nimesulida (NS). El CCFA se administró a seis cabras adultas no lactantes solas y en combinación con NS en un estudio cruzado de dos períodos para que cada cabra reciba cada tratamiento.
El estudio apoya el uso de CCFA a 6.6 mg / kg en combinación con NS para tratar enfermedades infecciosas respiratorias en cabras causadas por ‘P. multocida’, ya que puede disminuir la selección de mutantes resistentes.
El estudio se ha publicado en la prestigiosa revista científica Small Ruminant Research y está firmado por los siguientes autores: Pritam Kaur Sidhu, Gauravdeep Singh Waraich, Gurpreet Kaur, Prashant S. Daundkar, Suresh Kumar Sharma y Ronette Gehring.-

¿Qué es el secado de la vaca y el periodo seco?


La importancia de estos conceptos es fundamental en el éxito de una explotación lechera y por consiguiente en el éxito de un programa de control de mastitis. El secado de la vaca lo podemos definir como el final de la lactación y la aplicación de un tratamiento preventivo para mastitis con el fin de garantizar […]
La importancia de estos conceptos es fundamental en el éxito de una explotación lechera y por consiguiente en el éxito de un programa de control de mastitis.
El secado de la vaca lo podemos definir como el final de la lactación y la aplicación de un tratamiento preventivo para mastitis con el fin de garantizar la salud de la glándula mamaria, lo cual da inicio al periodo seco.
El objetivo fundamental del periodo seco es tener el menor número de cuartos infectados en la siguiente lactación para asegurar una alta producción de leche. Este objetivo se consigue previniendo la aparición de nuevas infecciones y aumentando la tasa de curación de las infecciones presentes. Este periodo tiene como objetivo el garantizar el descanso de la glándula mamaria y la regeneración del tejido glandular productor de leche para preparar a la vaca para la siguiente lactancia.
El periodo seco es el tiempo de descanso y recuperación del tejido productor de leche en el cual debemos de poner especial atención, en los primeros días después de la aplicación de los tubos de secado a la  vaca,  en los cambios que se pudieran dar en la ubre, en la actitud  y en la condición corporal de la vaca dichos cambios son indicativos de enfermedad o desórdenes en la alimentación y en la suplementación de minerales, estos desórdenes se deben de corregir lo más rápido posible.
La vaca lechera debe ser secada al cumplir los 7 meses de gestación, con una duración del periodo seco de aproximadamente de 60 días.
Se debe revisar todas las vacas 15 días antes de su fecha de secado, con prueba de california, (CMT) a las vacas con mastitis clínica se debe aplicar un tratamiento de acuerdo al resultado del análisis de laboratorio o en su caso al tipo de mastitis que se sospeche (a criterio del médico Veterinario). El día del secado a las vacas con mastitis subclínica grado 3 se les aplica un antibiótico de larga acción y un tubo intramamario.
Nunca secar vacas con mastitis clínica.
Fisiología del secado
Cumplir con los requisitos nutricionales y metabólicos es fundamental para que el período de transición sea normal (preparto, parto, post-parto inmediato) y de esta manera, el período de seca no sea mayor ni menor a la cantidad de días previamente señalados.
El cese del ordeño aumenta la presión de la ubre con lo que en la vaca  se activa una serie de señales moleculares que inducen la activación de factores proteicos y hormonales que inician la involución activa de la glándula mamaria en el secado. La involución conlleva procesos de muerte celular y fagocita-citosis de restos de secreción de leche que favorecen la regeneración del tejido glandular mamario.  Por otro lado, el estancamiento de la leche y la propia involución también refuerza la estimulación de la contracción del tejido secretor para que cese la síntesis de proteínas de la leche como son la caseína y la lactoalbúmina.

Etapas del secado

Desde el punto de vista de la fisiología de la ubre, el período seco puede dividirse en 3 etapas:
Involución activa: comienza con el cese de la extracción de la leche, y tiene  una duración de 21 a 30 días después del secado, durante las dos primeras semanas, se absorbe la leche, se suprime la inmunidad y se instala la inmunidad pasiva.
Durante esta etapa los riesgos de infecciones de mastitis son muy altos debido a:
La producción diaria de leche promedios si es alta favorecen el la salida de gotas de leche o chorros, en los primeros días lo que retrasa la formación del tapón de queratina y en algunas vacas no se llega a formar.
La leche es un excelente medio de cultivo para las bacterias. Los leucocitos ingresan a la glándula después del día uno se ocupan principalmente de la ingestión de los componentes solidos de la leche y su actividad se ve afectada por la fagocitosis de grasa, caseína y desechos celulares como parte del proceso de absorción de la leche acumulada por la ubre; altos niveles de citrato bloquean el efecto protector de lactoferrina. La lactoferrina se une a los iones de hierro, lo que inhibe el crecimiento de bacterias.
Las barreras físicas para las bacterias que ingresan al canal de los pezones aún no son efectivas. Aún no se ha establecido un tapón de queratina efectivo y no hay un barrido de infecciones con la corriente de leche durante el ordeño.
Además, la vaca puede estar estresada debido a la reagrupación, el cambio de las rutinas diarias, la privación de alimento y un nuevo entorno. Los niveles altos de cortisol como resultado del estrés afectan el sistema inmunitario.
Estado estable: durante este estado, no hay involución, no hay producción de leche y las células epiteliales secretoras de leche se renuevan, la inmunidad contra infecciones intramamarias es muy alta y las condiciones de la glándula  durante esta etapa no son favorables para el crecimiento bacteriano.
Formación de calostro: este período marca la transición de no lactante a lactante, por lo general dura 3 a 4 semanas antes del parto, el transporte selectivo de inmunoglobulinas es la función principal de las células epiteliales, se aumentan los principales componentes de la leche,  es  identificable por la secreción de leche o calostro.
En esta fase el riesgo de infección aumenta debido a los cambios fisiológicos que experimenta la glándula de preparación para la lactación.
 

Importancia del uso de registros de incidencia de mastitis
Una base de datos nos ayuda a ser más eficientes en los tratamientos y en la toma de decisiones en cuanto a qué hacer con la vaca, estos datos deben incluir:
Número de la vaca, tipo de mastitis que se sospecha, duración del tratamiento, tratamientos anteriores, medicamentos utilizados, resultados de análisis de  laboratorio.

Principales causas de mastitis al secado

Al inicio del periodo seco la ubre es más susceptible a desarrollar mastitis; aproximadamente el 60% de los casos de mastitis que se presentan al inicio de la lactancia son originados por un incorrecto secado de la vaca es decir secamos a la vaca.
  1. Sin saber el tiempo de gestación.
  2. Sin revisión o sin aplicación de un tratamiento adecuado.
  3. Aplicación de jeringas intramarias de manera inadecuada y en condiciones poco higiénicas.
  4. Con Mastitis clínica y sin conocer el o los agentes patógenos presentes en el establo.
  5. Sin dar el seguimiento durante los siguientes días posteriores a la aplicación de las jeringas de secado.
  6. La alimentación y la suplementación de minerales es inadecuados de acuerdo a su etapa de producción.
  7. Las vacas secas se mandan a un corral en malas condiciones higiénicas por no estar produciendo leche y  además  se olvidan de ellas hasta poco antes del parto.
Como aplicar las jeringas de secado

1) Después de ordeñar a la vaca se comprueba que no le queda leche, realizando un estilado, es decir ordeñando a mano los remanentes de leche que pudiera traer la vaca.
2) Luego se procede a desinfectar los pezones especialmente las puntas con una toalla o una torunda con un desinfectante o antiséptico.
3) Aplicar las jeringas de secado poniendo especial atención en no contaminarla utilizando la inserción parcial de la cánula, siempre aplique la  jeringas de secado primero a los cuartos más cercanos y luego a los más lejanos.
4) De un masaje a cada cuarto después de aplicar la jeringas de secado.
5) Proceda a aplicar un sellador de pezones  que haya mostrado ser eficaz en el control de mastitis.
Después de aplicar las jeringas de secado a las vacas se procede a separarlas del corral de vacas en ordeña para evitar que se pueda prestar a confusiones  y contaminación del tanque de leche con antibióticos.
Se debe mantener en observación a las vacas que se les aplicó la jeringa de secado  para detectar cambios en su comportamiento y en las características de la ubre, revisando todos los días o por lo menos cada tercer día la presencia de alguna anormalidad y proceder a dar un tratamiento oportuno que favorezca la salud y bienestar de la vaca.


Tratamiento de secado

Objetivo de aplicar  Cefalexina (benzatínica)   250 mg + Neomicina (sulfato) 250 mg, es prevenir mastitis clínica durante el periodo seco, curar infecciones subclínicas y obtener vacas más sanas y productivas.
Antes de secar a la vaca se debe realizar pruebas como Wisconsin, California o Cultivos bacteriológicos con el objetivo de conocer el estado de salud de la vaca  estas pruebas es conveniente realizarlas 15 días antes de la fecha de secado (7 meses de gestación), esto nos da tiempo de tratar a las vacas con mastitis clínica o tomar mejores decisiones  de que tratamiento debemos dar a la vaca.
Cuando tenemos el resultado de un cultivo Bacteriológico los tratamientos se eligen de acuerdo a los patógenos presentes en el establo o en su caso de cada vaca, cuando no se tiene un cultivo tenemos que enfocar nuestra atención en establecer un diagnóstico mediante los signos clínicos de la mastitis y establecer tratamientos a criterio del médico veterinario.
Programa de secado de las vacas

Seguir un protocolo Establecido para el rancho de acuerdo a la prevalencia mastitis.
Protocolo de salud de la ubre,  a todas las vacas al secado aplicar Cefalexina (benzatínica) 250 mg + Neomicina (sulfato) 250 mg.
Vacas con mastitis sub clínica aplicar un antibiótico a base de estreptomicina con penicilina benzatínica (Shotapen LA) + Cefalexina (benzatínica) 250 mg + Neomicina (sulfato) 250 mg.
Vacas con antecedentes de mastitis recurrente aplicar, 3 días antes del secado  Shotapen LA, el día del secado aplicar Shotapen LA + Cefalexina (benzatínica) 250 mg + Neomicina (sulfato) 250 mg, 3 días después  del secado  aplicar Shotapen LA;  mantener las vacas en observación durante la primera semana después del secado.
No secar vacas con mastitis clínica, primero hay que tratar la mastitis.-

martes, 19 de diciembre de 2017

Recomendaciones para mantener la fertilidad de los bovinos en verano


Ahora que comienza la época de calor, las explotaciones pecuarias suelen tener dificultades para lograr mantener los parámetros reproductivos de sus ganados, especialmente en aspectos como los celos, la monta y la concepción.
César Augusto Gómez Velásquez, médico veterinario y magíster en Ciencias Veterinarias, señaló que la reproducción está íntimamente ligada a la nutrición y, en segundo lugar, con la temperatura y la humedad.
“En el verano, se baja mucho la humedad, pero el animal no se estresa tanto. El problema es que en esta temporada se afecta la calidad nutricional de los forrajes, entonces el rumiante empieza un proceso de catabolismo nutricional para mantener sus funciones específicas de supervivencia”, explicó.
De esta manera, a medida que los alimentos pierden nutrientes esenciales por la falta de agua y la nutrición empeora, el animal comienza a suprimir aquellas funciones secundarias, como la producción de leche y la reproducción.
En el caso de la vaca, su organismo debe quemar grasa corporal para obtener energía, y los órganos que primero pierden estos depósitos son los ovarios. En los toros, se altera el proceso de espermatogénesis.
Para afrontar este problema, los animales estacionalizan sus servicios y montas. Por ejemplo, las vacas se dejan preñar en época de abundancia, con buenas condiciones climáticas, que les permitirá prepararse para darle buena nutrición a la cría en verano”, indicó Gómez.
Por esta razón, el experto recomendó que el ganadero haga una programación de los ciclos productivos en la temporada con buena oferta de forraje y agua, para garantizar que tanto hembras como machos estén dispuestos a la monta y el servicio.
Si no lo ha hecho, lo primordial es garantizar alimento de calidad para sus bovinos, con comida almacenada, como silos, henos o bloques multinutricionales, sin olvidar el suministro de vitaminas y minerales con sales o, de ser necesario, de forma terapéutica con inyecciones. En cambio, los concentrados son menos recomendados por su alto costo.
De igual manera, el médico veterinario señaló que hay que estar atentos a la proliferación de parásitos por la baja de defensas que genera la escasez de alimento, que podría afectar el organismo de los bovinos.
Finalmente, el productor puede sembrar árboles que den sombra sobre los potreros, o eventualmente implementar sistemas silvopastoriles que generan microclimas y permiten que el animal no sufra de estrés calórico.

jueves, 14 de diciembre de 2017

Mejorando la digestibilidad en aves con la suplementación de enzimas


La digestibilidad de las dieta en avicultura puede ser mejorada degradando los principales factores antinutricionales presentes en los cereales, los arabinoxilanos. Las acciones combinadas de xilanasas y enzimas desramificadoras arabinofuranosidasas son clave. Sus acciones sinérgicas degradan eficazmente las estructuras de las fibras, aumentando la disponibilidad de los nutrientes, tanto para las enzimas endógenas, cómo para […]
La digestibilidad de las dieta en avicultura puede ser mejorada degradando los principales factores antinutricionales presentes en los cereales, los arabinoxilanos.
Las acciones combinadas de xilanasas y enzimas desramificadoras arabinofuranosidasas son clave.
Sus acciones sinérgicas degradan eficazmente las estructuras de las fibras, aumentando la disponibilidad de los nutrientes, tanto para las enzimas endógenas, cómo para las exógenas. Este efecto sobre la digestibilidad global del pienso mejora la digestibilidad de todos los nutrientes incluyendo: energía, fósforo y aminoácidos.
Se sabe que añadir enzimas exógenas, como xilanasas, para degradar los polisacáridos no amiláceos (NSP por sus siglas en inglés) aporta beneficios.
  • Las aves no disponen de la capacidad para degradar por completo las estructuras fibrosas presentes en las paredes celulares. Estas estructuras están compuestas de cadenas de arabinoxilanos: una cadena central de xilosas con ramificaciones de arabinosas, que obstaculizan la actividad enzimática.
  • Para que las xilanasas puedan degradar estas cadenas, tienen que presentarse cuatro xilosas consecutivas accesibles.
  • Las arabinofuranosidasas desramifican estas estructuras, permitiendo que las xilanasas se unan al substrato (figura 1).
  • Los efectos sinérgicos de estas enzimas mejoran la degradación de los NSP, viéndose reducidos de esta manera los efectos antinutricionales. Esto permite que las enzimas endógenas propias del animal tengan acceso y actúen por completo sobre los sustratos nutricionales del pienso.

diagrama-acción-enzimática
Figura 1. Diagrama de modo de acción en 4 partes
Mejorando la digestibilidad
Se acepta que el 20-30% del pienso no es digestible por las aves.
La mayoría de esta parte no digestible está asociada a componentes de la pared celular, que está compuesta por polisacáridos no amiláceos (NSP). Estos factores antinutricionales reducen la digestibilidad del pienso de 4 maneras principales:
  1. Aumento de la viscosidad del contenido intestinal-niveles altos de NSP en el tracto digestivo reducen el efecto de las enzimas digestivas y reducen la absorción de nutrientes.
  2. Incremento de las pérdidas endógenas– tienen un impacto en procesos secretores y de absorción. Los NSP también pueden causar inflamación en el tracto intestinal, perjudicando la absorción y suponiendo un coste metabólico para el animal.
  3. Modificando los substratos que llegan del intestino distal y por tanto también la microflora.
Aprovechando el efecto sobre la digestibilidad global del pienso, se mejora el valor nutricional del pienso mediante:
  • La degradación de las cadenas de xilosas, mejorando el acceso de las enzimas endógenas a los nutrientes y por tanto su disponibilidad el crecimiento de los animales.
  • La reducción de la viscosidad del bolo digestivo, mejorando por tanto la absorción de los nutrientes.
  • La reducción de las pérdidas endógenas y la producción de moco digestivo. Reduciendo también la inflamación, su demanda  en aminoácidos y su coste metabólico.
  • El efecto positivo sobre los sustratos que alcanzan la parte distal del intestino. Se incrementa así la microbiota favorables y la indeseable se reduce.
Mejorando la disponibilidad de los aminoácidos
El potencial para mejorar la digestibilidad depende ampliamente del valor nutricional de la dieta.
Se ha demostrado que puede representar hasta 90% de la variación en respuesta a la suplementación con enzimas.
  • Por ejemplo, la mejora de la digestibilidad de los aminoácidos es diferente para cada aminoácido. Esto está fuertemente relacionado con la no disponibilidad natural de cada aminoácido en la dieta; que puede variar desde un 10-15% para la metionina y la arginina, hasta 30-35% para la cisteína y la treonina.
  • También está relacionado con el impacto negativo de los NSP, que impiden la digestión individual de los aminoácidos – o aumentan las pérdidas endógenas.
mejora digestibilidad aminoácidos en trigo
mejora digestibilidad aminoácidos en maíz
Gráfico 2. Gráficos de digestibilidad de los aminoácidos
Fuente: Adisseo, Ensayo con Broilers, 2015, en las instalaciones del CERN
Las enzimas reducen los costes 
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El crecimiento y el IC de los broilers han mejorado considerablemente gracias a la genética y los métodos de producción. Esto implica que los nutricionistas tienen que formular dietas más densas en nutrientes, lo que permite un aumento de los rendimientos acorde a la ingesta de los animales.
El uso de concentrados de proteínas y aminoácidos sintéticos ha aumentado, y con ellos el precio del pienso. Mejorando la digestibilidad de los nutrientes y por ellos la densidad de las dietas, se pueden reducir los costes.
El efecto sobre la digestibilidad global del pienso llevará a los nutricionistas a considerar la composición de la dieta en conjunto y a predecir la mejora de la digestibilidad del conjunto del pienso cuando formulen suplementando con la enzima adecuada.
Las enzimas con actividades sinérgicas mejoran la digestibilidad más allá de lo esperado para una xilanasa sola. Asegurar la degradación óptima de los NSPs potencia los efectos tanto de las enzimas endógenas cómo exógenas.

Considerando el efecto total de las enzimas sobre la fracción indigestible de la dieta, el objetivo del suplemento enzimático es mantener los rendimientos de las aves, y a la vez reducir costes

Retos presentes y futuros del bienestar del vacuno lechero


Al sector le esperan varios cambios a los que enfrentarse. Este artículo trata los tres retos relacionados con el bienestar animal: la reducción del uso de antibióticos, la obtención de información fiable sobre el estado de los animales de forma rápida y automática, y la comunicación con un consumidor cada vez más alejado de la producción animal.
Aida Xercavins, Aránzazu Varvaró, Antoni Dalmau, Emma Fàbrega y Antonio Velarde
Bienestar Animal
IRTA. Girona
Actualmente el sector del vacuno lechero tiene por delante numerosos cambios y retos a los que enfrentarse. El bienestar animal está ligado a ellos y se enmarcan dentro del concepto de producción sostenible, que tiene que permitir hacer frente a la inestabilidad y competitividad del mercado. Del mismo modo, está intrínsecamente unido a la producción y a la calidad de los productos y por lo general va de la mano de cualquier otra práctica ganadera, ya que cambios que ayudan a mejorar el bienestar animal, también mejoran la productividad y rentabilidad de la granja. Por ejemplo, y sin ir más lejos, el estrés térmico puede reducir en un 30-50 % la producción lechera. De esta reducción, en torno al 35 % se produce por una disminución en la toma de alimento del animal, pero el restante 65 % es el resultado de la propia respuesta de estrés del animal (frecuencia respiratoria y cardiaca elevada, mayor nivel de alerta, etc.). Es bien sabido que las medidas que aumentan el bienestar de los animales también mejoran su productividad. Sin embargo, llegado a cierto punto los costes económicos invertidos para la mejora del bienestar pueden no compensarse con el aumento de producción o calidad, y no ser rentables. Esto depende de lo caro que sea aplicar estas medidas y cómo sea el incremento en producción o en calidad que se deriva a cambio. En esta situación es necesario que aparezca un tercer actor que dé valor y pague por esas mejoras, y que no sea ni el animal ni el ganadero. Para que eso ocurra, la comunicación con el consumidor es clave.
Así pues, en el presente artículo se van a tratar tres retos relacionados con el bienestar animal. El primer bloque va a centrarse en un horizonte en el que se hace un menor uso de antibióticos. Para llegar a este punto es fundamental tener unos animales (o un ganado) fuertes y preparados, y el bienestar animal (como sinónimo de fortaleza inmunitaria) va a ser una herramienta básica para conseguirlo. El segundo bloque va a constar sobre cómo se puede obtener información fiable del estado de nuestros animales de forma rápida y automática, y cómo esta puede servir para reaccionar con la mayor premura posible. Este apartado está centrado en las nuevas tecnologías que deben permitir ser más eficientes. Finalmente, el tercer bloque trata sobre un desafío fundamental de futuro, que es la comunicación con un consumidor cada vez más alejado de la producción animal.

Reducción del uso de antibióticos

Reducir el uso de antibióticos en la ganadería es una de las grandes preocupaciones actuales, especialmente en España, que según la Agencia Europea del Medicamento es el país con mayor consumo de antibióticos para uso animal. Sabemos que los antibióticos son necesarios, pues intervienen en la prevención, el control y el tratamiento de las enfermedades y, por tanto, en la conservación de la salud de los animales. Está claro que un antibiótico a tiempo y en la dosificación adecuada es una herramienta útil para afrontar ciertas enfermedades y favorece un mejor estado de salud y de bienestar del rebaño en su conjunto. Luchar específicamente contra las enfermedades y prevenirlas es un punto clave para mejorar el bienestar de los animales a lo largo de su vida productiva. En el caso del bovino lechero, las mastitis y las cojeras son las enfermedades que, por su gran prevalencia y afectación, tienen más importancia y requieren mayor atención. Se estima que la mastitis es la enfermedad que mayores pérdidas económicas produce en los rebaños lecheros de los países desarrollados, y la mayoría de los antibióticos que se administran se destinan a su prevención o tratamiento.
No obstante, el sobreuso que se ha hecho a lo largo de los años tiene que racionalizarse. La aparición de resistencias es un problema grave, tanto para la salud de los animales (dado que las bacterias serán inmunes a los antibióticos utilizados) como por la problemática de las resistencias cruzadas con los utilizados en medicina humana. Pero el objetivo de reducir el uso de antibióticos requiere, por un lado, actuar sobre el animal directamente y, por el otro, sobre su entorno. No podemos reducir el uso de antibióticos si no reducimos la necesidad de los animales a recibirlos. Así, los animales tienen que ser más robustos inmunitariamente, y esto se puede conseguir mediante su nutrición, aplicando vacunas y reduciendo los factores que les puedan provocar estrés crónico (alojamiento, manejo, etc.). La importancia del bienestar animal recae principalmente en este último punto.
En primer lugar, la respuesta al estrés supone un coste energético que tiene que asumir el animal. Así, el sistema inmunitario por un lado sufre las consecuencias de la falta de energía disponible (que en el animal estresado se destina a un mayor estado de alerta, aumento del ritmo respiratorio, actividad muscular y ritmo cardiaco); y, por otro lado, el propio mecanismo de la respuesta de estrés desvía energía del sistema inmunitario en una gestión más eficiente de los pocos recursos del organismo. De este modo si el estrés es crónico, se acaba produciendo cierto grado de inmunodepresión, lo que hace que el animal sea más vulnerable a enfermedades oportunistas.
En el vacuno lechero, el momento que en mayor medida puede contribuir a reducir el uso de antibióticos es el momento del secado, donde de forma rutinaria se están administrando sistemáticamente antibióticos a todos los animales. De hecho, incluso las directrices de la Comisión Europea (2015/C 299/4) para una utilización prudente de los antimicrobianos en la medicina veterinaria mencionan que se debe evitar el tratamiento sistemático de las vacas en el secado, y establecer medidas de higiene exhaustiva y estrategias de buenas prácticas y gestión agrícolas para reducir al mínimo el desarrollo y la difusión de la mastitis.
El secado selectivo de animales se plantea como alternativa a la aplicación sistemática de antibióticos, tratando solo a los animales en riesgo. Ciertamente, no en todas las granjas es viable aplicar un secado selectivo. Los requisitos incluyen que la granja tenga un recuento de células somáticas (RCS) en tanque inferior a 250.000 células, mantenido a lo largo del año. También hay que disponer de datos fiables (control lechero u otros sistemas de RCS) para la selección de aquellas vacas infectadas y que van a requerir tratamiento; registro de las mastitis clínicas; y ausencia de patógenos contagiosos como Streptococcus agalactieae o Streptococcus aureus. En general, el esquema de decisión para el tratamiento selectivo es el que puede observarse en la figura 1: animales con RCS de menos de 200.000 células y sin mastitis clínica en los últimos 90 días antes del secado, serán los ideales para no aplicar antibióticos y solo aplicar un sellador interno o bien no aplicar nada.


Nuevas tecnologías

Otro de los grandes desafíos a los que se encara actualmente el sector es la creciente tecnificación de la producción ganadera y el manejo de grandes volúmenes de información. En las últimas décadas la producción láctea europea ha incrementado significativamente en tamaño y productividad. Cada vez existen granjas más grandes, modernas y automatizadas, donde la capacidad de supervisar o interactuar con las vacas directamente es menor, y el análisis y la toma de decisiones recaen cada vez en mayor medida en la información que se obtiene de los sensores instalados en la granja. Las nuevas tecnologías pueden ayudar a minimizar pérdidas de producción de leche, prevenir enfermedades, reducir costes y mano de obra e incrementar la productividad de la granja. Para ello, es esencial que en las ganaderías las decisiones se tomen de una forma objetiva y basándose en datos fiables y correctamente analizados, y que puedan compararse entre granjas para establecer umbrales de referencia. Las nuevas tecnologías y sensores son herramientas muy útiles en este sentido, pues permiten implantar sistemas de recogida de datos sistemáticos y precisos, almacenar la información y analizarla posteriormente. Además, las vacas son animales que responden positivamente a las rutinas y procesos estandarizados, y agradecen la ausencia de cambios en su manejo diario. La automatización y el uso de nuevas tecnologías son una gran oportunidad para optimizar el bienestar animal.
La monitorización automática 24 h al día los siete días a la semana permite comprender e identificar cambios de comportamiento de los animales o actividades anormales lo más pronto posible. Los cambios en el comportamiento son indicadores válidos de salud y de problemas de bienestar, por lo que se utilizan como un sistema de detección temprana de problemas en la granja. Por ejemplo, la actividad de las vacas aumenta significativamente cuando están en celo, pero cuando están enfermas (p. ej. con fiebre, fiebre de la leche o cojeras) su actividad disminuye claramente, o su comportamiento alimentario cambia (p. ej. cuando hay un desplazamiento de abomaso o en el caso de neumonía en novillas).
Es en este contexto donde hay que enmarcar el proyecto 4D4F (“Data Driven Dairy Decisions for Farmers”), que pretende ayudar a compartir información y buenas prácticas en el uso de sensores y tecnologías en la producción lechera. La web del proyecto (http://www.4d4f.eu/) sirve como plataforma para compartir información entre todos los participantes (ganaderos, veterinarios, asesores, industria, investigadores…). Se divide en los 12 grupos temáticos que se pueden ver en la figura 2. El objetivo es compartir información, experiencias, bibliografía, guías de buenas prácticas y procedimientos normalizados de trabajo de un modo interactivo y multidimensional. De este modo, al final lo que se pretende es facilitar el flujo de información entre investigación y práctica, apoyar la innovación y el asesoramiento. Así se crea un espacio donde encontrar tanto los conocimientos científicos como los prácticos existentes para mejorar la toma de decisiones en las ganaderías.


Comunicación al consumidor

Los consumidores muestran cada vez más interés por el respeto y cuidado de los animales destinados a la producción de alimentos. El bienestar animal es uno de los parámetros más destacados por el consumidor, tal como nos muestran los resultados del último eurobarómetro (2016), donde el 84 % de los consumidores considera que deberían mejorar los sistemas de bienestar en los animales de granja. España, de hecho, es uno de los países en los que más se reclama obtener información sobre las condiciones de cría de los animales de producción. Esta preocupación del consumidor por el bienestar animal, obliga no solo a cumplir con la normativa y optimizar el estado de bienestar de los animales, sino también a documentar el grado de bienestar en todas las fases del ciclo productivo. Por este motivo, en los últimos años ha habido un aumento en la demanda de sistemas fiables de evaluación y seguimiento del bienestar animal, así como etiquetajes facultativos que aseguren que el origen de los productos tiene en cuenta este tipo de aspectos.
De esta necesidad surgió el certificado de conformidad (Aenor Conform) en materia de bienestar animal, desarrollado por la Asociación Española de Normalización y Certificación (Aenor) conjuntamente con el Institut de Recerca i Tecnologia Agroalimentàries (IRTA). El certificado está basado en el esquema impulsado por el proyecto de investigación europeo Welfare Quality, que tras cinco años de investigación desarrolló una metodología estandarizada integrada para la evaluación del bienestar animal en vacuno, porcino y aves.
Este nuevo modelo de certificación evalúa, además de las instalaciones, diferentes parámetros de los animales, basados en cuatro principios: buena alimentación, buen alojamiento, buena salud y comportamiento apropiado (estado emocional y relación humano-animal positiva entre otros). Para obtener el certificado, se combinan más de 20 medidas que son las que se integran para obtener una puntuación final para cada explotación (de 0 a 100 puntos). Una vez evaluada una muestra significativa de granjas, se complementa la certificación con una auditoría de trazabilidad del producto, lo que garantiza que procede de las granjas evaluadas favorablemente. Solo después de todo este proceso, se puede obtener la marca Aenor Conform de Bienestar Animal en los envases que llegan al consumidor. Todo esto permite darle un valor añadido al producto final basado en un esquema de evaluación público, consultable y construido en función de los planteamientos científicos de investigadores de diversos países europeos.
Esta certificación sirve de ejemplo de cómo la industria está actuando proactivamente con relación al bienestar animal y de cómo esto puede comunicarse a los consumidores. En un entorno social donde los consumidores están cada vez más desvinculados de la producción ganadera, el riesgo a la desinformación (y desconfianza) aumenta, y se evidencia la necesidad y responsabilidad de comunicarse con la población. Los grandes distribuidores tienen aquí un gran papel a la hora de impulsar este tipo de estándares, ya que requieren que sus proveedores los cumplan y determinan el rango de productos que los consumidores pueden escoger en sus lineales. Los esquemas de certificación pueden generar la confianza de que se cumplen ciertos estándares y a través de su alcance en todo el sector, tienen la oportunidad de impulsar continuamente estándares más altos de bienestar. Son el vehículo perfecto para asegurar que la producción ganadera esté inmersa en un proceso de mejora continua, rentable y valorada.
http://albeitar.portalveterinaria.com/noticia/16004/articulos-rumiantes/retos-presentes-y-futuros-del-bienestar-del-vacuno-lechero.html

Optimizando la nutrición en lechones


La alimentación en porcino representa alrededor del 65% de los costes de producción, por ello debe establecerse como una prioridad cualquier optimización que podamos hacer sobre ella. En la actualidad ya no es suficiente con que una dieta contenga los nutrientes necesarios en las cantidades correctas y equilibradas, sino también debe cumplir con las normativas […]
La alimentación en porcino representa alrededor del 65% de los costes de producción, por ello debe establecerse como una prioridad cualquier optimización que podamos hacer sobre ella.
En la actualidad ya no es suficiente con que una dieta contenga los nutrientes necesarios en las cantidades correctas y equilibradas, sino también debe cumplir con las normativas oficiales que rigen en la Unión Europea.

¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE EL DESTETE?
El destete es un periodo crítico para el lechón, ya que debe adaptarse a los cambios alimenticios (de líquido a sólido), lo que requiere de ajustes morfológicos, estructurales y fisiológicos, especialmente en lo que se refiere a la secreción enzimática del intestino y los órganos implicados en la digestión como el hígado y el páncreas.
Durante el periodo de transición que comprende unos 42 días de alimentación (65 a 70 días de edad) el lechón multiplica su peso de nacimiento por 20 y el contenido de grasa corporal pasa de 2 al 15%.
Los lechones recién destetados aún no producen todas las enzimas necesarias para la digestión de alimentos sólidos. Además, las secreciones digestivas no son suficientes.
En consecuencia, se observa una capacidad limitada de digestión y de absorción de los alimentos, sobre todo respecto a las grasas y las proteínas vegetales lo que repercute en su consumo.
icono-estomagoEl periodo del destete es un proceso complicado para los lechones, significa un cambio de 180 grados en todo su sistema digestivo que puede inferir en su capacidad de desarrollo

Por todo ello, es oportuno mencionar que las grasas y los aceites son las fuentes de energía más importantes y las más costosa en la industria moderna de la alimentación animal.
De las grasas y aceites se obtiene más del doble de energía que de los carbohidratos; además, forman parte de la estructura de las membranas celulares, proveen ácidos grasos esenciales, constituyen el vehículo de vitaminas liposolubles y aportan palatabilidad al pienso.
El principal problema de la digestión de las grasas es que sucede en un medio acuoso, donde las grasas no son solubles y precisan de ser emulsionadas para su correcta digestión
micelaEn este proceso, si tenemos un buen manejo nutricional que brinde un correcto desarrollo del sistema digestivo, podremos entonces maximizar el potencial genético del animal para las siguientes fases.

ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LA DIGESTIBILIDAD DE LAS GRASAS
Comprendiendo que la capacidad del tracto gastrointestinal del lechon tras el destete no es suficientemente maduro, se debe diseñar piensos ricos en grasas de alta digestibilidad.
La digestibilidad de las grasa depende de:
1.- El tipo de grasa utilizada
2.- El nivel de inclusión en la dieta
3.- La emulsión producida por las sales biliares
4.- El grado de lipólisis (lipasa pancreática)
5.- La solubilidad de los productos resultantes (formación de micelas)
6.- El animal (edad, estado fisiológico, etc)
Una manera de favorecer la formación de micelas es la incorporación de productos emulsionantes a la dieta.
  • Un emulsionante es una sustancia activa en su superficie que facilita la mezcla de sustancias heterogéneas reduciendo la tensión superficial entre las dos fases.
  • Son conocidos diferentes tipos de emulsificantes en el mercado, que actúan de un modo correcto desde el punto de vista fisicoquímico, pero no son tan eficaces cuando los observamos desde un prisma fisiológico.
No todos los emulsificantes son iguales, algunos de ellos cuentan con años de investigación que incorpora un proceso patentado de hidrólisis, el cual modifica ligeramente los fosfolípidos y obtiene una nueva molécula llamada lisofosfolípido.
Los lisofosfolípidos modifican la permeabilidad de las membranas celulares intestinales haciendo que la absorción de los micro y macronutrientes sea más eficaz
Cuando una membrana celular (en equilibrio) entra en contacto con los lisofosfolípidos, estos son integrados rápidamente en la bicapa fosfolipídica. La membrana pasa a ser más permeable y los canales de proteína se conectan mejor y por mayor tiempo favoreciendo un mayor transporte de nutrientes mejorando significativamente la digestibilidad de energía, proteínas y aminoácidos.


EVIDENCIAS CON ANIMALES
Objetivo
En una prueba de campo reciente, llevada a cabo con lechones recién destetados, se evaluó el efecto de los lisofosfolípidos* sobre el rendimiento productivo.
Material & Métodos
  • Se utilizaron 647 lechones recién destetados.
  • Los tratamientos fueron grupo control (Dieta basal con EN constante de 3400 Kcal/Kg) y el grupo Lisofosfolípidos* (dieta basal ajustada a 3350 Kcal/Kg + 750 g/ton Lisofosfolípidos*).
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Resultados
  • Los resultados indicaron que ambos grupos obtuvieron similares pesos e índices de mortalidad (2%) tras los 38 días de prueba.
  • Los animales que consumieron dietas con Lisofosfolípidos* y energía reducida (-50 Kcal/Kg) presentaron un mejor rendimiento productivo, reflejado en la ganancia media díaria (GMD), consumo de alimento (CMD) e índice de conversión (FCR).
  • Estos resultados señalan que los lisofosfolípidos* no sólo son capaces de compensar la reducción de energía sino que ayudaron a los lechones a familiarizase con el alimento y estimular la madurez digestiva, mejorando la digestibilidad de los nutrientes.
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Lisofosfolípidos* puesto en prueba = Lipidol Ultra

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OPTIMIZACIÓN DE LA ENERGIA Y AHORRO EN COSTES
A nivel económico, la suplementación de Lisofosfolípidos* en la dieta de lechones permitió reducir la EN 50 Kcal/Kg sin afectar los parámetros productivos del lechón y en algunos casos mejorándolos, debido a su impacto sobre la digestibilidad de los nutrientes.
El beneficio directo por el ahorro en la energía de la dieta está reflejado en las mejoras del rendimiento productivos de los animales.

La optimización de la energía en el pienso nos permite:
1.- Formular dietas con un menor contenido de grasa y aceites (componentes de elevado precio)
2.- Ahorrar entre 6-10 €/tonelada de pienso dependiendo del precio de la grasa.
3.- obtener beneficios derivados de las mejoras en los índices productivos
La suplementación de Lisofosfolípidos* en una dieta de lechones recién destetados es una buena estrategia para:
  • inicializar a los lechones al consumo de pienso tras el destete.
  • dar soporte ante el progresivo aumento del tamaño de camadas y de lechones de bajo peso, así como en situaciones sanitarias críticas donde es muy importante que el lechón tenga la capacidad de consumir mayor cantidad de MS de forma voluntaria; hecho que permitirá aumentar la supervivencia de los animales, así como alcanzar exitosamente su peso de mercado.
  • suponer incrementos en los beneficios económicos de la producción derivados del ahorro en los costes de la ración y mejoras en los parámetros productivos.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

La Influenza Porcina reduce la calidad seminal del verraco



Investigadores de la Universidad de Purdue, describieron tras un brote accidental de Influenza Porcina, una reducción en la calidad seminal de los cerdos infectados.
Investigadores de la Universidad de Purdue – Indiana (EE.UU.) han descubierto que  el virus de la Influenza Porcina (H3N2) tiene efectos negativos sobre la calidad seminal.
Tras haberse producido un brote accidental en 28 verracos en su centro experimental -con la muerte de dos de ellos-. los investigadores publicaron sus observaciones en la revista “Swine Health and Production”, de la Asociación Americana de Veterinarios Porcinos (American Association of Swine Veterinarians – AASV).
Efectos sobre los parámetros seminales
Durante el transcurso del brote de Influenza Porcina, se recogieron muestras semanales de semen de 28 cerdos de 35 semanas de edad para la evaluación de los parámetros de calidad seminal:
  • Cantidad total y concentración de semen
  • Volumen seminal
  • Motilidad relativa

Al comparar los resultados con las evaluaciones anteriores, se observó una reducción sustancial en la producción total de semen (reducción del 26%)  4 semanas después de la aparición de los primeros signos de enfermedad.
Una vez superada la infección, los parámetros seminales volvieron a la normalidad hasta el final del periodo de observación. No obstante, los investigadores resaltan que la motilidad espermática y el porcentaje de espermatozoides normales fueron ligeramente inferiores durante las dos semanas posteriores a la infección.

martes, 12 de diciembre de 2017

¿Cómo reducir el estrés en el ganado vacuno?



Pequeños cambios en las instalaciones y en el manejo harán que las vacas presenten niveles reducidos de cortisol.


Retirar de los corrales las manchas de color, las sombras o los charcos de agua , mantener los niveles de ruido bajos y no utilizar perros o atizadores eléctricos puede reduce el estrés en ganado vacuno.
¿Cómo reducir el estrés en el ganado vacuno?
Los corrales se usan en explotaciones ganaderas de todo el mundo para recoger a los animales cuando hay que pesarlos o vacunarlos. Una nueva investigación ahora muestra que eliminar las manchas de color, sombras o charcos de agua de los corrales, mantener bajos los niveles de ruido y no usar perros y atizadores eléctricos puede reducir drásticamente la experiencia del ganado estresante. Investigadores del Instituto de Zootecnia Sertãozinho de Brasil son los investigadores de este estudio que se ha publicado en la revista Springer Animal Animal Health and Production.
Según el estudio, las mejores prácticas no son lo común en la construcción de los corrales utilizados en las explotaciones tradicionales brasileñas. Las instalaciones son a menudo inadecuadas y los trabajadores saben poco sobre el manejo adecuado del ganado.
En el trabajo se estudiaron cómo cambios menores en la estructura de un corral y el uso de mejores métodos de manejo del ganado afectan al comportamiento y a los niveles de estrés de los animales. El estudio se llevó a cabo en dos granjas comerciales de ganado en Brasil usando un tipo de raza cebú jorobada llamada Nellore. Esta raza es más temperamental que otras y es bastante agresiva cuando se cría en sistemas extensivos. Los corrales en las granjas incluían dispositivos de contención de madera y estaban rodeados por cercas de madera de 1,8 metros de altura. Las vacas se introdujeron en jaulas de manipulación sujetas por la cabeza mediante una ligera presión en el cuello.
Los científicos estudiaron el comportamiento de los animales antes y después de implementar intervenciones específicas. Se recogieron muestras de sangre para medir los niveles de cortisol, la hormona que indica cómo de estresados están los animales durante el manejo.
Las intervenciones incorporadas en el corral incluyeron la instalación de un panel para que las vacas no pudieran ver a la persona cuando estaba trabajando dentro de su zona de huida. Se eliminaron objetos brillantes o con contrastes de color definidos y los charcos de agua se rellenaron con tierra. También se redujeron las áreas en sombra u oscuras con un alto contraste entre claro y oscuro. Los trabajadores recibieron capacitación sobre cómo trabajar tranquila y silenciosamente con los animales. Se les instruyó para no gritar, empujar o golpear a las vacas, ni usar perros o atizadores eléctricos. Los trabajadores tuvieron que caminar lentamente para mover a las vacas y se les recomendó que solo utilizaran banderas para incentivar el movimiento de los animales.
Las muestras de sangre tomadas mostraron que los niveles de cortisol de las vacas manipuladas de la manera habitual fueron, en promedio, 60,4 ng/ml. Mediante los métodos mejorados de manejo se redujo a 41,03 ng/ml. El porcentaje de vacas tranquilas durante la contención en la manga aumentó del 42 % con el manejo habitual al 68 % con el manejo mejorado.
Los resultados del trabajo han demostrado que pequeños cambios realizados en el corral y la adopción de buenas prácticas de manejo redujeron el estrés durante la contención en la jaula de manejo, el tiempo de recogida de las muestras de sangre y la liberación de cortisol.
*Maria Lúcia Pereira Lima, João Alberto Negrão, Claudia Cristina Paro de Paz, Temple Grandin. Minor corral changes and adoption of good handling practices can improve the behavior and reduce cortisol release in Nellore cows. Tropical Animal Health and Production, 2017; DOI: 10.1007/s11250-017-1463-9
http://albeitar.portalveterinaria.com/noticia/16003/actualidad/como-reducir-el-estres-en-el-ganado-vacuno.html

lunes, 11 de diciembre de 2017

El plasma animal spray dried y sus aplicaciones en la alimentación de mascotas, cerdos, pollos, acuacultura y terneros


Introducción Las proteínas de plasma animal secadas por spray (SDP) son una mezcla diversa de componentes funcionales que consisten en inmunoglobulinas, albúmina, fibrinógeno, lípidos, factores de crecimiento, péptidos biológicamente activos (defensinas, transferrinas), enzimas y otros factores que tienen actividad biológica independiente de su valor nutricional. Las proteínas del plasma han sido utilizadas extensamente en la […]
Introducción
Las proteínas de plasma animal secadas por spray (SDP) son una mezcla diversa de componentes funcionales que consisten en inmunoglobulinas, albúmina, fibrinógeno, lípidos, factores de crecimiento, péptidos biológicamente activos (defensinas, transferrinas), enzimas y otros factores que tienen actividad biológica independiente de su valor nutricional. Las proteínas del plasma han sido utilizadas extensamente en la alimentación de cerdos para aumentar el consumo, crecimiento y eficiencia alimenticia durante etapas posteriores al destete. Los efectos beneficiosos del plasma porcino son más notorios, bajo condiciones de producción, con mayor exposición a patógenos que en condiciones de baja incidencia de patógenos. Numerosos estudios implicando desafíos con bacterias patogénicas, virus o protozoos han demostrado una reducción de la mortalidad y morbilidad al alimentar con plasma animal (bovino o porcino) a diferentes especies animales (cerdos, becerros, terneros, aves de corral, truchas y camarones).
Los estudios del modo de acción sugieren que el consumo de las proteínas del plasma reduce la sobre-estimulación del sistema inmune y con ello la energía de la dieta puede ser mejor utilizada para el crecimiento del animal. El propósito de esta revisión es el de discutir el impacto de las proteínas del plasma en la modulación de la respuesta inmune inflamatoria y cómo las proteínas del plasma pueden ser utilizadas en aplicaciones económicamente interesantes en la alimentación de mascotas, cerdos, pollos, peces y terneros.
Proceso de Producción del Plasma Secado con Spray (SDP)
En la fabricación tradicional de harina de sangre, las proteínas de la sangre son calentadas a elevadas temperaturas. Ese procedimiento destruye las proteínas y péptidos funcionales. El sistema de atomización ó spray-drying, por otro lado, conserva las características funcionales de las proteínas. En el proceso de spray-drying, la sangre es recogida en canaletas, tanques y otros equipos de acero inoxidable y se le añade anticoagulantes. Únicamente se recoge la sangre de mataderos con autorización gubernamental y de animales que han sido clasificados como aptos para el consumo humano, mediante inspección veterinaria oficial. La sangre es conducida a depósitos de acero inoxidable, y en seguida es centrifugada para separar el plasma de la fracción celular (células rojas), y posteriormente es enfriada entre 4 y 5oC. El plasma ya frío, es transportado a las fábricas mediante camiones cisternas de uso exclusivo para la sangre. En la fábrica, se realiza el proceso de spray-drying tras un proceso previo de concentración mediante membranas de filtración. El plasma producido, tiene aspecto de polvo fluido, de coloración beige, que puede ser utilizado en la alimentación animal (Russell, 2001).

Mecanismos del Plasma
Dos revisiones bibliográficas independientes indicaron un promedio de 25, 21, y 4% de mejora en el promedio diario de ganancia, consumo de alimento, y eficiencia de transformación respectivamente, en cerdos destetados alimentados con dietas iso-nutricionales conteniendo proteínas de plasma, comparados con otras fuentes de proteína de alta calidad derivada de soja, leche o pescado (Coffey y Cromwell, 2001; van Dijk y col., 2001). Otros estudios reportaron que ambas, palatabilidad y consumo de alimento, habían mejorado cuando los cerdos eran alimentados con dietas conteniendo SDP, comparado con leche descremada deshidratada, sugiriendo que el SDP debido a su palatabilidad mejoraba el consumo de alimento y el crecimiento (Ermer y col., 1994). También se observó que los cerdos destetados alimentados con dietas con SDP, cuando eran alimentados con la misma cantidad de pienso que los cerdos control, habían mejorado la eficacia del uso de la proteína de la dieta con menos catabolismo de aminoácidos intestinales y reduciendo la urea en plasma y concentración de N (Jiang y col., 2000a, 2000b). Sin embargo, las diferencias respecto a la mejora del crecimiento y consumo de alimento en cerdos destetados cuando consumen SDP no se pueden explicar simplemente por el aumento del consumo de nutrientes.
Los efectos benéficos del plasma en crecimiento y consumo de alimento eran mejores en cerdos bajo condiciones ambientales con altas exposiciones a patógenos (Stahly y col., 1994; Coffey y Cromwell, 1995). Observaciones similares han sido reportadas en pollos de engorde (Campbell y col., 2003) y pavos (Campbell y col., 2004a). Numerosos estudios (Tabla 1), incluyendo desafíos o infecciones naturales con bacterias patógenas, virus, o protozoos han reportado una disminución en mortalidad y mejoras en salud o estatus inmune en varias especies animales (cerdos, becerros, terneros, aves de corral y camarones) alimentados con proteínas de plasma (plasma bovino o porcino). Otras investigaciones sugieren que el consumo oral de SDP modula la respuesta inflamatoria. La expresión de citoquinas pro-inflamatorias (TNF-α, IL-1β, y IL-6) se redujo en numerosos tejidos (hipotálamo, pituitaria, adrenal, bazo, timo e hígado) de cerdos alimentados con SDP después de desafíos con lipopolisacaridos (Touchette y col., 2002). Al alimentar con SDP a cerdos desafiados con enterotoxinas de E. coli K88, se redujo la inflamación, indicando mejoras en el crecimiento, redujo también la secreción de IgA en saliva, disminuyendo el daño en la mucosa intestinal, y reduciendo la expresión pro-inflamatoria de citoquinas en el intestino (Bosi y col., 2004). El uso del SDP en cerdos destetados sin desafío redujo la inflamación, indicando así una reducción en los linfocitos intraepiteliales y la densidad de las células de la lámina propia en el intestino grueso (Nofrarías y col., 2006). Estos resultados fueron similares a los descritos en estudios anteriores (Bosi y col., 2004; Touchette y col., 2002) reportando una menor activación del sistema inmune en cerdos desafiados y alimentados con plasma. La supervivencia de pavos suplementados con SDP en el agua de bebida, mejoraba (94.1 vs. 63.2%) cuando los pavos eran desafiados con Pasteurella multocida(enfermedad respiratoria) sugiriendo que el SDP puede también influenciar y mejorar la eficacia del sistema inmunitario (Campbell y col., 2004b). Colectivamente, estos resultados sugieren que las proteínas de plasma secadas con spray reducen la adhesión y replicación de patógenos, facilitando la reparación de tejido, y reduciendo la respuesta inflamatoria tanto a nivel sistémico como local.
Impacto de las Proteínas de Plasma en Inflamación Intestinal y Función de la Barrera Intestinal 
La inflamación intestinal provoca edema, infiltración de leucocitos, vasodilatación, baja absorción de nutrientes, aumenta la permeabilidad epitelial debido a una alteración en la función de la barrera, y activación del sistema inmunitario. Una serie de experimentos (Pérez-Bosque y col., 2004, 2006, 2007, 2008 y Garriga y col., 2005) han evaluado el impacto de dietas suplementadas con proteínas de plasma alimentando ratas con inflamación intestinal inducida que afectaba la función de barrera y activación del sistema inmune. En cada uno de los experimentos, las ratas fueron alimentadas con tratamientos dietarios empezando a los 21 días de edad (día de destete), y consumieron las dietas experimentales hasta que fueron desafiadas a los días 30 y 33 de edad con una inyección intraperitoneal de enterotoxina B (SEB) de Staphyloccocus aureus, la cual es un potente activador del sistema inmune (McKay, 2001). La inyección intraperitoneal de SEB esquiva el potencial para la neutralización de SEB por anticuerpos de la ingesta de proteínas de plasma en la dieta en el lumen del intestino. Los grupos de tratamientos utilizados en todos los experimentos fueron: 1) Grupo control positivo [sin SEB y una dieta control sin proteínas de plasma]; 2) Grupo control negativo [con SEB, y dieta control]; y 3) grupo de proteína de plasma [con SEB, dieta con 8% de SDP]; Las proteínas de plasma reemplazaron parcialmente la leche descremada que era utilizada en la dieta control. Un resumen de los efectos moduladores de las proteínas del plasma de la dieta sobre varios índices de activación inmune y función de la barrera se presentan en la Tabla 2.

Proteínas de Plasma Secadas con Spray y Funciones Productivas del Cerdo 

La prolongada activación del sistema inmune puede afectar negativamente parámetros de importancia económica como el crecimiento, deposición de tejido magro, reproducción y lactancia. La activación inmunológica puede ocurrir en diferentes etapas del ciclo vital cuando los animales experimentan estrés antigénico, psicológico o ambiental. El estrés por calor es uno de los tipos de estrés ambiental el cual afecta a la función de la barrera intestinal que resulta en la perdida de líquidos a nivel intestinal y aumento en endotoxinas en el suero (Lambert, 2004). Cuando la función de la barrera intestinal se encuentra comprometida, el sistema inmune es activado resultando en una disminución de la función intestinal (i.e., absorción de nutrientes) la cual finalmente impacta en funciones productivas. Dependiendo del grado de activación inmune y/o estrés, los animales pueden experimentar reducción en el crecimiento (Johnson, 1997; Spurlock, 1997), en la producción de leche (O’Brian y col., 2007), o abortos (Erlebacher y col., 2004).
La suplementación de dietas con SDP para reducir los efectos perniciosos de varios factores de estrés han sido evaluados en lechones, cerdos en crecimiento y engorde y cerdas reproductoras. Cerdos en etapas de engorde (50kg) con ulceras gástricas activas fueron suplementados con proteínas de plasma en agua de bebida y el consumo de alimentos se reanudó casi de inmediato (Crenshaw y col., 2003). Exámenes post-mortem al cabo de 7 a 14 días de estos cerdos revelaron recuperación rápida de las ulceras, en comparación con los cerdos que no fueron suplementados con proteínas de plasma en el agua. También cuando la enfermedad asociada al circovirus porcino (PCVAD) se convirtió en epidemia en las Américas, múltiples opciones fueron utilizadas para combatir esta devastadora y compleja enfermedad multi-sistémica. La activación del sistema inmune aumentó la mortalidad y morbilidad en cerdos con PCVAD. El desarrollo de ulceras gástricas fue frecuentemente encontrado en cerdos afectados con PCVAD. Las proteínas de plasma incrementaron el consumo de alimento, reduciendo la severidad de las ulceras, y modulando la activación de la respuesta inmune. La suplementación de proteína de plasma en las dietas, junto con cambios en el manejo de los animales, han sido utilizadas con éxito para minimizar los efectos del PCVAD en las granjas de cerdos.
Morés y col. (2007) observaron que la alimentación con SDP a lechones y cerdos en crecimiento reducía la severidad del PCVAD. El experimento se llevó a cabo en una granja brasileña con historial de padecer síntomas clínicos de PCVAD en lechones de sala maternidad a pre-engorde (de 5 a 10 semanas de edad). El plasma fue utilizado en dietas de lechones destetados (25 días de edad) hasta dos semanas después de moverlos a criaderos (66 días de edad). Los niveles de SDP fueron de 6, 3, 1.5 y 1% en las dietas de destete y hasta dos semanas después de ser movidos a criaderos, respectivamente. Los cerdos alimentados con SDP incrementaron la ganancia de peso durante la fase de crianza y fueron 2 Kg. más pesados que los cerdos control, alimentados con dietas con harina de pescado. Además, los cerdos alimentados con plasma porcino redujeron los síntomas clínicos de PCVAD. Ellos concluyeron que los cerdos alimentados con SDP se vieron menos afectados por PCVAD.
Foto. 1 – Animales del mismo bloque y mismo peso inicial con aproximadamente 50 dias de edad con y sin plasma en la dieta. La diferencia de los animales con y sin plasma es clara.
Con Plasma                             Sin Plasma
Foto: de Luis F.S. Rangel de experimento Morés. 2007

Recientemente, Monferdini y col. (2017) han demostrado en una prueba brasileña en cerdos infectados naturalmente con PCV2 que cuando se añadía plasma al 6% durante los primeros 14 días post-destete y 3% en el segundo periodo (29 a 42 días de edad) reducía la carga viral de PCV2 en el suero de esos animales, sugiriendo que el plasma ayuda a reducir el nivel de viremia provocado por este virus. Paralelamente, Duffy y col. (2017) han demostrado en cerdos infectados experimentalmente con el virus de la diarrea epidémica porcina (PEDV) que cuando se alimentaron con SDP en la dieta excretaban el virus en heces durante menos días y tenían una respuesta inmune más rápida frente al virus.
Messier y col. (2007) también evaluó el impacto de alimentar con SDP a cerdos al final de la etapa de crecimiento en una granja comercial en Canadá con un historial de PCVAD complicado con la enfermedad viral reproductiva y respiratoria porcina (PRRS). El porcentaje de mortalidad previo en cuatro grupos de cerdos en etapa de finalización en esta granja comercial de engorde, era del 7% con un rango de 4 a 10%. Históricamente, el pico de la mortalidad estaba entre las 3 y 8 semanas después de que los cerdos fueran instalados en los corrales de engorde. Para este experimento los cerdos fueron instalados en los corrales de engorde a las 12 semanas de edad y alimentados con dietas con 1% de SDP durante las primeras 4 semanas, y 2.5% durante la 5ª y 6ª semanas, cuando los síntomas de las enfermedades respiratorias y la mortalidad eran más notorios. A las 6 semanas de haber puesto a los cerdos en los corrales de engorde, la mortalidad del grupo control fue del 8% contra 2.2% de cerdos alimentados con SDP. Después de 6 semanas todos los cerdos fueron alimentados con la dieta control. El total de mortalidad de cerdos al mercado fue de 11.9% de cerdos en el grupo control y solo el 6% de los cerdos alimentados con SDP durante las primeras 6 semanas de la etapa de engorde únicamente. También los costos de medicación se redujeron 5 veces en cerdos alimentados con SDP.
La reducción de la mortalidad y mejora del rendimiento de los cerdos afectados con PCVAD y alimentados con SDP, es consistente con otros estudios (Tabla 1) evaluando el efecto con SDP en la mortalidad y morbilidad de animales desafiados con varios patógenos. Esta información demuestra que la proteína de plasma puede ser utilizada como herramienta de manejo para minimizar la mortalidad y morbilidad asociada con activación inmune prolongada inducida por varios antígenos independientemente de la etapa en el ciclo de vida.
Foto.2 – Plasma en cerdas en lactancia puede ser una excelente herramienta para los meses de verano para mejorar el consumo y productividad
Lallès y col. (2009) revisaron el impacto de substancias bioactivas en el tracto gastrointestinal y el desempeño de lechones destetados. Concluyeron que existen evidencias suficientes que soportan que el SDP previene la adhesión de patógenos en la pared intestinal, disminuye la 8 incidencia de diarrea post destete y puede servir como una alternativa para los antibióticos utilizados en las dietas de lechones.
Las cerdas también experimentan varios factores de estrés asociados con partos, lactancia y gestación. Los porcicultores con frecuencia tienen dificultad en hacer que las cerdas lactantes consuman cantidades adecuadas de alimento para minimizar la perdida de tejido y mantengan las demandas de producción de leche y el crecimiento de la camada, particularmente en momentos de estrés por calor. La suplementación de dietas para cerdas con proteínas de plasma para reducir los factores estresantes asociados con partos, lactancia, antígenos o factores ambientales, tiene un gran potencial.
Los resultados de los experimentos relacionados con cerdas lactantes alimentadas con plasma (SDP) se muestran en la Tabla 3 (Crenshaw y col., 2007). Los estudios incluyeron cerdas de varios partos y alimentadas con diferentes niveles de dietas de SDP (0 vs. 0.25% o 0 vs. 0.50%). Cuatro experimentos (Exp. 1, 3, 4 y 5) fueron llevados a cabo durante los meses de verano, mientras que el Exp. 2 fue llevado a cabo durante los meses de otoño e invierno. En el Exp. 1 (prueba en verano) la adición de 0.25% al alimento de cerdas durante lactación resultó en un incremento en el consumo de alimento y redujo el intervalo destete-celo, mientras que en el Exp. 2 (prueba en otoño e invierno) el 0.25% del plasma no afectó el consumo de alimento o el intervalo destete-celo. En el Exp. 3 (prueba en verano), el consumo de alimento incrementó en cerdas de 1 o 2 partos alimentadas con 0.5% de plasma, mientras que en cerdas maduras (3 o más partos) se redujo. La reducción en el promedio diario de consumo de alimento en cerdas maduras alimentadas con SDP fue de 3 o 4% y fue ligeramente más bajo para cada día durante el total de la lactación. Además, el intervalo destete-celo se redujo para cerdas de un parto, alimentadas con 0.5% de SDP y tuvo tendencia a reducirse en cerdas maduras. El Exp. 4 (prueba en verano) incluyendo cerdas maduras exclusivamente (3 o más partos), el consumo de alimento en cerdas maduras se redujo en un 3 a 4%. Sin embargo, el peso de la camada, el peso promedio de destetados, y el número de cerdos vendibles (> 3.6 Kg. de peso corporal y destetado) se incrementó cuando las cerdas fueron alimentadas con 0.5% de SDP durante la lactación. El Exp. 5 (APC, información no publicada) utilizó cerdas multíparas, con partos durante los meses de verano y alimentadas con 0.5% de SDP durante la lactancia. La información del consumo de alimento no fue registrada en el Exp. 5, pero el peso de la camada y el promedio de peso de lechones recién destetados mejoraron para cerdas alimentadas con proteínas de plasma. Esta información indica que niveles relativamente bajos de dietas (0.25 a 0.50%) con plasma en cerdas de un parto, con partos durante los meses de verano, incrementaron el consumo de alimento en la etapa de lactancia y redujeron el intervalo destete-celo. Cerdas maduras alimentadas con SDP durante los meses de verano consumieron menos alimento, sin comprometer el intervalo destete-celo, incrementando el peso de la camada, peso promedio corporal de los lechones y el número de cerdos vendibles durante el destete.

Campbell y col. (2006) evaluaron los registros semanales de las maternidades de una granja positiva a PRRS (5,550 cerdas) utilizando un análisis de control estadístico de proceso (SPC) para identificar cambios significativos en la medición de la producción antes y después de la adición de SDP en el pienso de hembras gestantes y lactantes. El plasma se incluyó en el alimento de gestación y lactación al 0.5%, alimentando a todas las cerdas de la granja. Después de que las proteínas de plasma fueron adicionadas a las dietas de las cerdas, el rango de partos mejoró (81 vs. 86%), el número de cerdos nacidos vivos se incrementó por cada 1000 cerdas servidas (8,422 vs. 8,823), y también se incrementó el número de cerdos destetados por cada 1000 cerdas servidas (7,444 vs. 7,841).
La presencia de micotoxinas en la dieta comporta importantes reducciones en los parámetros productivos y daños a nivel de mucosa intestinal. En un estudio (Eastwood y col., 2013) se observó que cerdos destetados que fueron alimentados con dietas conteniendo un 8% de plasma atomizado y un trigo contaminado con 3.9 ppm de deoxinivalenol (DON) presentaron la misma tasa de crecimiento que los animales en el grupo control que no recibieron dieta con plasma ni fueron contaminados con la micotoxina, y mejor crecimiento que animales alimentados con una dieta control con DON sin presencia de plasma. En otro estudio (Weaver y col., 2013) cerdos alimentados con dietas conteniendo 0 o 6% de plasma durante 12 días post-destete, y posteriormente se alimentaron durante 3 semanas adicionales con dietas incluyendo 0, 3 o 6% de plasma que contenían un maíz contaminado naturalmente con 180 ppb de aflatoxina y 9 ppm de fumonisina. Los resultados mostraron una reducción en el crecimiento de los animales alimentados con la dieta contaminada sin plasma respecto a los controles (dieta sin plasma y no contaminada). No obstante, los animales alimentados con dietas conteniendo plasma en el primer periodo (que presentaron mayor crecimiento que los alimentados con dietas sin plasma) no resultaron afectados por la contaminación con micotoxina de la dieta en términos de peso corporal y tasa de crecimiento independientemente del porcentaje de plasma utilizado en el segundo periodo. Recientemente, un grupo brasileño (Müller y col., 2017) han observado que lechones que fueron alimentados durante 15 días con diferentes dietas: grupo A con una dieta control sin SDP; Grupo B con una dieta conteniendo un 6% de SDP; Grupo C con una dieta control conteniendo micotoxinas (300 ppb de aflatoxina y 8000 ppb de fumonisina); y Grupo D con dieta suplementada con 6% SDP y micotoxinas comprobaron que los cerdos alimentados con SDP (Grupos B y D) tuvieron mayor peso corporal independientemente de la presencia de micotoxina en la dieta. Además, los cerdos alimentados con SDP + Micotoxina (Grupo D) tenían niveles leucocitarios a día 5 similares a los de los cerdos alimentados con dietas sin micotoxinas (Grupos A y B), mientras que los cerdos del Grupo C tenían menores niveles de leucocitos, lo que sugiere que el SDP mejoró la eficacia de la respuesta inmune de los cerdos alimentados con micotoxinas.
En resumen, el uso de plasma porcino es bien aceptado en la producción porcina y animal en general. La proteína de plasma reduce la activación prolongada de la respuesta inmune inducida por antígenos y por factores de estrés ambiental, conservando de este modo, el uso de nutrientes para apoyar la respuesta inmune y permitiendo a los mismos ser utilizados para propósitos productivos.
Las recomendaciones actuales y el uso extendido del plasma para cerdos afectados con síntomas clínicos multi-sistémicos o en condiciones de desafío están listados en la Tabla 4. Es recomendable que el 0.5% de plasma este formulado y mezclado en las dietas de cerdas en gestación o lactancia. Los productores de cerdos deben consultar a su nutriólogo para asegurar la correcta formulación de las dietas.

Proteínas de Plasma Secadas con Spray y Funciones Productivas de Aves
Foto. 3 – Plasma una excelente herramienta en la primera raçión de los pollitos.
Algunos estudios indican que el SDP mejora el crecimiento y eficiencia alimenticia de pollos de engorde y pavos alojados en condiciones comerciales, debido a la mayor exposición a agentes patogénicos (Campbell y col., 2003, Bregendahl y col., 2004).

Campbell y col. (2004b), investigaron la eficacia del suero bovino atomizado (SDBS) en el agua de beber de pavos alojados en piso de los 0 a los 35 días de edad, y observaron que el consumo SDBS mejoró la ganancia de peso (P<0.04) de los 0 a los 7 días en 18,6% cuando compararon a los animales que no recibieron el producto. En ese mismo trabajo los autores demostraron que animales desafiados con Pasteurella multocidade los 35 a los 49 días, fueron capaces de mantener o aumentar la ganancia de peso cuando consumieron el SDBS.
Es evidente que animales desafiados por agentes patógenos tienen peor productividad. Esos efectos negativos han sido observados en otras especies como se puede comprobar en este trabajo. En aves, la Pasteurella multocida es el agente causal del cólera, enfermedad respiratoria que puede presentar mayor virulencia cuando existe producción de toxinas (lipopolisacáridos), lo que resulta en un aumento de la mortalidad. Campbell y col. (2004b), observaron que el uso del SDBS fue capaz de mantener la supervivencia de pavos sometidos a ese agente patógeno.
El ambiente en que los animales son criados puede influenciar la ganancia de peso, la eficiencia alimenticia y el rendimiento de la canal. Pollos de engorde criados en condiciones de poca presencia de agentes patogénicos presentan mayores pesos cuando son comparados con pollos criados en condiciones de desafíos o comerciales (Coates y col., 1963). Este efecto del plasma relacionado al ambiente limpio o sucio también fue observado por Campbell y col. (2004a) en pavos.
Campbell y col. (2003), observaron que pollos de engorde criados en condiciones experimentales, sin desafío hasta los 42 días de edad, recibiendo suero bovino SDBS en el agua de beber en concentraciones de 0; 0.45; 0.90 y 1.35%, no presentaron mejora significativa en la ganancia de peso, eficiencia alimenticia y rendimiento de canal. Sin embargo, cuando evaluaron los mismos niveles en pollos de engorde alojados en ambiente limpio y sucio a los 21 días de edad, evidenciaron una mejora significativa (P<0.05) en la ganancia de peso y en la conversión alimenticia para ambos ambientes, cuando se les comparó a los animales que no recibieron el SDBS.
Esa mejoría de productividad en pollos de engorde también fue observada por Rostagno y col. (2005). Los autores observaron que durante el periodo inicial (8-21 días de edad), lo pollos con 0.5% de SDP en la dieta tuvieron una mejor ganancia de peso cuando se les comparó a los controles sin SDP en la dieta. También verificaron que pollos de 1 a 42 días de edad recibiendo SDP tuvieron un aumento del 3% en la ganancia de peso y mejoría de -2.4 en la conversión alimenticia cuando se les comparó con pollos que no recibieron dietas suplementadas con SDP.
Longo y col. (2005), observaron que la energía metabolizable del SDP para pollitos de engorde entre 1 e 7 días de edad fue de 3,831 kcal/kg, superior al del gluten de maíz (3,374 kcal/kg) y al del aislado proteico de soja (2,110 kcal/kg). Constataron también que la utilización del plasma spray-dried en esa etapa estimula la absorción (P<0.10) del saco vitelino dentro de las primeras 24 horas en comparación al gluten de maíz y al huevo en polvo y además promueve un mayor desarrollo del proventrículo (P<0.10) en comparación al aislado proteico de soja.
Fernandes (2004), en pollos sometidos a restricción alimenticia observó resultados favorables del SDP en la ganancia de peso y supervivencia para pollitos tipo B (peso promedio de 44 g) (P<0,05).
Penz y col. (2004), observaron en un experimento diseñado para proporcionar algún desafío a los pollos (cama usada, vacunación), pero sin obtener un desafío suficiente para proporcionar una menor productividad, fue evidente una ventaja por encima de la nutrición (los alimentos eran iso-nutricionales) en términos de conversión alimenticia, para el uso del plasma hasta los 21 días, independientemente de la inclusión usada. Esa ventaja pudo ser observada hasta los 42 días. Es esperable que esa diferencia a favor el plasma podría ser más evidente en condiciones de desafío de campo, como en el caso de pollitos de mala calidad, granjas con historial desfavorable, desafío sanitario y ambiental, entre otros.

Proteínas de Plasma Secadas con Spray y Funciones Productivas en Acuacultura 

Una serie de estudios han sido realizados en laboratorios y en lagos comerciales de producción para evaluar el efecto del uso del SDP en acuacultura. En ellos, se observó un mayor peso en la cosecha, mayor tasa de supervivencia y mayor resistencia a desafíos por patógenos.
En un estudio diseñado para evaluar los efectos de SDP en el alimento sobre la digestibilidad y el rendimiento de la trucha arcoíris (Campbell y col. 2014), los resultados mostraron que la inclusión de SDP mejoró la supervivencia, la digestibilidad de la proteína y la biomasa obtenida, independientemente de si el plasma se incorporada antes o después de la extrusión, lo que demuestra que el SDP puede ser aplicado antes de la extrusión manteniendo la mejora en el rendimiento.
En otro estudio se evaluó la inclusión de SDP como proteína funcional en alimento comercial para alevines de dorada, Sparus aurata, en términos de crecimiento, utilización de alimento, organización de la mucosa intestinal, actividad de los enzimas de estrés oxidativo en hígado e intestino, y parámetros inmunológicos inespecíficos en suero (lisozima y actividad bactericida) (Gisbert y col. 2014). Las dietas fueron formuladas sustituyendo harina de pescado de alta calidad por 0, 3 y 6% de SDP. Las dietas conteniendo SDP promovieron el crecimiento; el peso final de las doradas alimentadas con pellets suplementados con un 3% de SDP fue 10.5% mayor que las alimentadas con la dieta control. Además, el utilizar una dieta con SDP resultó en una mayor uniformidad en la distribución de tamaño, una mejor condición y una conversión alimenticia más eficiente que la dieta control. Además, la nutrición que proporcionó el SDP redujo los niveles de estrés oxidativo en el hígado y en intestino, mejorando la condición de salud de los peces. Igualmente, las doradas alimentadas con dietas conteniendo SDP tuvieron mayor densidad de células caliciformes en el intestino lo que les beneficia ya que les provee de una eficiente barrera contra potenciales bacterias patógenas en el intestino, lo que sugeriría una mejora en la función inmune innata del intestino. Estos resultados fueron respaldados por mejoras obtenidas en los parámetros inmunes no específicos de la sangre que fueron mayores en los animales alimentados con dietas conteniendo SDP respecto a los alimentados con la dieta control.
En un estudio recientemente publicado por un grupo brasileño (de Araújo y col., 2017) trabajando con Tilapia y añadiendo SDP a la dieta comprobaron que la suplementación con SDP mejoró el rendimiento del crecimiento, la salud intestinal, el perfil hematológico y la resistencia al estrés de frío. En base a sus resultados, recomendaban un nivel de suplementación dietética de 5.19% de SDP para dietas de Tilapia del Nilo.
En estudios antiguos de desafíos con patógenos, se evaluó el efecto de inclusiones de 0, 2, 4 o 6 % de SDAP en Penaeus japonicus (peso promedio de 13 g) desafiados con el virus de la mancha blanca 8 días después de iniciada la prueba. El desafío fue severo y todos los camarones del grupo control murieron antes del final de la prueba, 10 días después del desafío. Entretanto, los camarones con inclusiones de 2, 4 y 6 % de SDAP tuvieron supervivencias de 33, 67 y 37 %, respectivamente. Además, también fue posible observar mejor habilidad de mejorar la fagocitosis y una mejor habilidad de mejorar la actividad de la enzima fenoloxidasa (Russell, 2000). El mismo autor hizo otras dos pruebas en condiciones de producción comercial de Litopenaeus vannamei y observó que la inclusión más indicada del SDAP fue entre 3 y 6% del alimento.
En otro trabajo fue evaluado el efecto del SDAP en truchas arco-iris, Oncorhynchus mykiss, desafiadas con Yersinia ruckeri via intra-peritoneal. Fue observado que el uso del SDAP en el alimento antes del desafío (15 o 30 días) disminuyó la mortalidad comparado a los otros tratamientos. Las supervivencias fueron respectivamente de 90 o 84 % comparada a 44% de supervivencia del grupo control sin SDAP (Aljaro y col., 1998).
Foto. 4 – Laboratorio del Dr. Yukinori Takahashi, Profesor National Fisheries University, Japon. Grupo que condujo los primeros experimentos con plasma en camarones.

Consideraciones Finales 

El SDP es una herramienta que por sus efectos directos en (el lumen) la luz y sistema inmune del intestino y sus efectos indirectos sistémicos en el sistema inmune de los animales, merece atención de los nutriólogos y veterinarios cuando se busca animales productivos y sanos.