martes, 23 de mayo de 2017

¿Cuál es el impacto de las Micotoxinas en las Vacas Lecheras?

En comparación con los monogástricos, los rumiantes por lo general se consideran menos susceptibles a las micotoxicosis. Esto se basa en el supuesto de que la flora del rumen degrada y desactiva a las micotoxinas presentes en el alimento. Sin embargo, varias micotoxinas son resistentes a la descomposición en el rumen y usualmente los rumiantes tienen que lidiar con una multiplicidad de desafíos diferentes en virtud de la complejidad de su dieta. Más aún, las vacas en transición son especialmente sensibles a los hongos, a las esporas de los hongos y a las micotoxinas.

El complejo desafío de la dieta

Las dietas de rumiantes típicamente contienen tanto concentrados como forrajes. Esto aumenta el riesgo de exposición a múltiples micotoxinas. Los forrajes (pastos y conservados), los piensos fermentados y los subproductos, todos representan un riesgo significativo para el ganado, dependiendo de la contaminación de los suelos, de la fecha de cosecha del forraje, de la gestión del ensilaje, del origen del alimento balanceado comprado y de las condiciones de almacenamiento del alimento en la granja.

Fuentes de micotoxinas: forrajes

Las micotoxinas en los forrajes (pastos, henos ensilajes) presentan la mayor amenaza para el ganado. Incluso el pasto fresco para pastoreo puede estar contaminado con varias micotoxinas. Típicamente éstas incluyen endófitos de hongos que producen micotoxinas que protegen de cierta forma a la planta, como es el caso de la ergovalina y lolitrem B, así como las micotoxinas del Fusarium,  Zearalenona o deoxinivalenol (DON).
Por lo general, el ganado se alimenta con forrajes conservados (como ensilaje) durante el invierno. Los forrajes ensilados tienen mayor probabilidad de albergar hongos y micotoxinas asociadas que los forrajes secos (por ejemplo, el heno) – especialmente cuando no hay un control estricto de la fermentación y de las condiciones anaeróbicas. Debe evitarse todo ensilaje que muestre señales de crecimiento de hongos.

Identificación de los hongos en el ensilaje (Mahanna, 2009):


Otros piensos como los cereales simples, los concentrados o sub-productos (por ejemplo, residuos de cervecería o destilería) también pueden estar contaminados con micotoxinas, especialmente en presencia de humedad o cuando están mal almacenados. Adicionalmente, las proteínas vegetales como la harina de soya, la harina de girasol y la harina de colza también pudieran estar en riesgo. En algunos países, el uso de subproductos más económicos en las dietas para las vacas lecheras se ha limitado por el alto riesgo de micotoxicosis, así como por la posibilidad de contaminación de la leche. Fuentes de micotoxinas: concentrados y sub-productos.

Fuentes de micotoxinas: cama

La cama de paja puede estar contaminada con micotoxinas. Esto también significa un riesgo para el ganado, especialmente para la vaca seca que suele consumir grandes cantidades de heno.

Gama de micotoxinas que afectan a los rumiantes

Las micotoxinas rara vez se presentan aisladas. Es común encontrar múltiples micotoxinas en los alimentos balanceados terminados y esto permite interacciones entre ellas, lo cual produce efectos sinérgicos o aditivos en el rumiante.

Las principales micotoxinas producidas por los hongos Penicillium

Ocratoxina:

Las Ocratoxinas las producen diferentes hongos durante el almacenamiento de piensos y se encuentran tanto en regiones templadas como tropicales. La Ocratoxina A es la más prevalente. Sin embargo, en un rumen en buen funcionamiento, esta micotoxina se degrada rápidamente y por ende se considera una menor amenaza para los rumiantes.
Los signos clínicos de toxicidad por Ocratoxinas pueden incluir el edema pulmonar. Los niveles muy altos de Ocratoxina (Ej. 3ppm) pueden llegar a aumentar la mortalidad.

Patulina:

La Patulina no se considera una micotoxina especialmente potente; la producen ciertas especies de hongos que crecen en frutas como manzanas, peras y uvas. Los subproductos de las frutas almacenados bajo condiciones que promuevan la magulladura o la pudrición, aumentan la probabilidad de formación de Patulina. También se ha reportado contaminación por Patulina en vegetales, cereales y ensilaje.
Entre los signos clínicos de toxicidad por Patulina en el ganado, encontramos la hemorragia del tracto gastrointestinal.

Principales micotoxinas por los hongos Aspergillus

Aflatoxina:

Las aflatoxinas pueden presentarse en todas las regiones alrededor del mundo como resultado de factores tales como patrones climáticos cambiantes y prácticas agrícolas, pero son de mayor preocupación en regiones más tropicales en donde el clima suele ser cálido y húmedo. Por lo tanto, sea precavido con los alimentos balanceados importados de regiones tropicales.
Las aflatoxinas dañan el ADN, produciendo muerte celular o formación de tumores. Toda Aflatoxina B1 que evada la degradación en el rumen se convierte en el hígado en Aflatoxina M1, que posteriormente será excretada en la leche con una tasa de transferencia que varía entre 1% y 6%. El resultado ha sido que en la mayoría de los países se ha regulado la Aflatoxina, fijando límites máximos legales en la dieta.

Principales micotoxinas producidas por los hongos Fusarium

Tricotecenos:

Los Tricotecenos [Ej. toxina T-2, deoxinivalenol (DON o Vomitoxina)] son toxinas comunes en el campo, que se encuentran en los cereales y en los ensilajes. Estas micotoxinas pueden metabolizarse parcialmente en el rumen, aún cuando su descomposición puede inhibirse por las condiciones de acidez en el rumen. La susceptibilidad a los Tricotecenos varía según la especie, la raza y los sistemas de gestión. Por ejemplo, el ganado de carne y los ovinos son más tolerantes al consumo de DON que el ganado lechero.
Los signos clínicos de toxicidad por Tricotecenos incluyen una disminución del consumo de alimento, menor ganancia de peso y pérdida de la producción de leche, diarrea, falla de la reproducción e incluso mortalidad.

Zearalenona:

La Zearalenona suele presentarse en combinación con DON en cereales o forrajes contaminados naturalmente. Esta micotoxinas simula la actividad de las hormonas (como análogo del estrógeno), que producen la mayoría de los síntomas relacionados con la reproducción, particularmente gestantes. La Zearalenona se metaboliza parcialmente en el rumen convirtiéndose en alfa-zearalenol y en menor medida en beta-zearalenol. Estos compuestos de la descomposición no han mostrado efectos tóxicos sobre las bacterias ruminales, pero el alfa-zearalenol es aproximadamente cuatro veces más estrogénico que su micotoxina madre, por lo cual su transformación mediada por el rumen produce mayor toxicidad. La tasa de transferencia de Zearalenona a la leche es baja y  hasta el momento no presenta un verdadero riesgo para los consumidores de productos lácteos.
Los signos clínicos de toxicidad por Zearalenona incluyen abortos, menor sobrevida del embrión, infertilidad, vaginitis, feminización de los machos jóvenes e hipertrofia de las glándulas mamarias en las novillas vírgenes.

Fumonisina:

Las Fumonisinas se presentan en todo el mundo en los piensos. Contrario a otras micotoxinas, la Fumonisina B1 (la más prevalente de todas las Fumonisinas) se metaboliza de manera lenta y deficiente en el rumen. Los órganos diana de los rumiantes que sufren daño por causa de estas micotoxinas son el hígado y el riñón.
Entre los signos clínicos de toxicidad por Fumonisinas encontramos una disminución en el consumo de alimento, menor ganancia de peso y pérdida de producción de leche. 
¿SABÍA USTED?
Que un rumen saludable tiene la capacidad de proteger al ganado contra los bajos niveles de micotoxinas, mas no contra todas? Con frecuencia, estos ladrones ocultos pueden ser los responsables de una gran cantidad de problemas de salud no diagnosticados.
En casos extremos, pueden producir tormentas de aborto, diarrea severa y caída repentina de la leche; sin embargo, la presencia de micotoxinas en la mayoría de los casos se manifiesta como un problema sutil – tal vez las vacas no están produciendo tanto en el ordeño como deberían, o el excremento es un poco suelto y variable, o el recuento celular aumenta y la fertilidad decae.

Los síntomas pueden ser múltiples y variados, pero el desenlace en todos los casos será una reducción del desempeño y pérdida de ganancias.
La gestión efectiva de micotoxinas implica ver el desafío de manera integral, desde la granja hasta el molino y desde la evaluación de riesgo hasta la gestión del alimento balanceado. El Equipo de Manejo de Micotoxinas de Alltech brinda un conjunto de soluciones que le ayudarán a mitigar la amenaza que podría enfrentar por la presencia de micotoxinas en el campo o en el almacenaje. Para mayor información presione acá.

Identificaron por qué la brucelosis afecta a los huesos y articulaciones


El estudio de la UBA y del CONICET podría conducir al descubrimiento de nuevos tratamientos que podrían ser administrados en forma conjunta con los antibióticos.
Además de fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y otras manifestaciones clínicas, las complicaciones en huesos y articulaciones son las más frecuentes en pacientes humanos con brucelosis: afectan a una proporción del 20 al 60% de los enfermos. Y pueden dejar secuelas de magnitud variable, incluyendo artritis de cadera y sacroileítis. Sin embargo, durante mucho tiempo se ignoró por qué las bacterias responsables de esa zoonosis (cuya incidencia en el país podría ser hasta 25 veces superior a la notificada) son capaces de desencadenar esas lesiones, informó hoy la Agencia CyTA del Instituto Leloir
Ahora, en un trabajo publicado en la revista “Frontiers in Microbiology”, los científicos informaron del mecanismo del daño asociado a la infección por Brucella. El hallazgo “podría conducir al descubrimiento de nuevos tratamientos que podrían ser co-administrados con antibióticos para mejorar la respuesta del paciente a la infección y reducir esa complicación”, indicó la doctora María Victoria Delpino, investigadora del Instituto de Inmunología, Genética y Metabolismo (INIGEM), con sede en el Hospital de Clínicas “José de San Martín” y dependiente de la Facultad de Medicina de la UBA y del CONICET.
Los investigadores fueron clarificando en distintos estudios la acción de la bacteria sobre distintas células que participan de la formación del hueso, los osteoblastos, y aquellas que degradan la matriz envejecida, los osteoclastos. En estudios con cultivos de laboratorio, Delpino y sus colegas constataron que el agente infeccioso induce un incremento en el número los osteoclastos e inhibe la actividad de los osteoblastos, lo cual conduce a la degradación ósea. En todo el proceso influyen mediadores del sistema inmune, según detalló la Agencia CyTA.
Por otro lado, la bacteria del género Brucella “preserva” ciertas células abundantes en las articulaciones, las sinoviales, pero para beneficio propio: “al inhibir la muerte de estas células, las convierte en un lugar para su supervivencia y reproducción”, indicó Delpino.
De acuerdo a los científicos, la búsqueda de agentes que interfieran con esos mecanismos podría servir como complemento de los antibióticos que hoy se usan para tratar la infección.
En esta línea de investigación también participan Guillermo Giambartolomei, Paula Arriola Benítez, Romina Scian y Ayelén Pesce Viglietti, del INIGEM, así como Carlos Fossati y Pablo Baldi, del Instituto de Estudios de la Inmunidad Humoral (IDEHU), que depende del CONICET y de la UBA, y Jorge Wallach, del Servicio de Brucelosis del Hospital Muñiz, en Buenos Aires.

lunes, 22 de mayo de 2017

5 criterios etológicos que ayudan al manejo de bovinos sin estrés


Es fundamental que las personas que se dedican a la crianza y al manejo del ganado se preocupen por conocer su psicología y comportamiento para que de esta manera se les facilite el trabajo y puedan solucionar problemas de una manera correcta.
Los trayectos cortos y largos, la forma en como trasportan a los animales, e incluso el calor, son factores que pueden producir estrés y las consecuencias que generan en la merma de la productividad de leche y carne pueden ser grandes.
De acuerdo con Giovanni Pinilla, médico veterinario, ganadero y presidente de la Asociación de Ganaderos de Ubaté, el estrés genera la liberación de ciertas hormonas, como por ejemplo la adrenalina, las cuales inhiben estados fisiológicos normales que ponen en alerta el animal y hacen que se generen sensaciones como el miedo.
“Este efecto hace que se pierda el confort y se obstruye la producción de hormonas benéficas, que son las que llevan a los animales a que estén cómodos. Hoy estamos viendo que se está trabajando mucho el bienestar animal y la importancia de ponerlo en práctica”, indicó.
Por esta razón es importante tener presente que un ganado bien tratado no va a sufrir de estrés, de allí la necesidad de entender su conducta. A continuación les vamos a presentar algunos tips para manejar el ganado de manera correcta:
Trabajar sin apuros
Si bien en una empresa ganadera son muchas las labores que se deben realizar en el día a día, no es recomendable realizarlas a toda prisa y menos cuando se trabaja con animales con los que se busca producir leche o carne.
Realizar labores evitando ruidos y gritos y sonidos agudos
Los bovinos son animales que están muy pendiente de los ruidos, sobre todo cuando se dirigen o se encuentran en el ordeño. Los golpes, los ladridos de los perros, el sonido de las máquinas, son factores que pueden influir en su comportamiento.
Prescindir del personal agresivo
Desafortunadamente el maltrato a los animales que se encuentran en la finca es un tema de todos los días. Algunos vaqueros no tienen consideración, ni respeto con estos seres vivos que proporcionan grandes beneficios al ser humano.
En la mayoría de casos es muy difícil desaprender prácticas que se han venido realizando por décadas, las cuales eran aceptadas, por esta razón es mejor optar por no seguir trabajando con personas que no están dispuestas al cambio.
No golpear a los animales
Si se desconoce el comportamiento de los semovientes la realización de la labores más sencillas de la finca, se van a tornar muy complicadas. Si un ganadero cree que tratándolos mal y golpeándolos van a producir más, está muy equivocado.
No apretar o aglomerar a los animales
Es de vital importancia asegurarle a los animales suficiente espacio y facilidades para permitir su libre expresión.
Si bien hoy en día se busca producir más en menores espacios, se debe tener mucho cuidado a la hora de intensificar los modelos y de confinar los animales pues con esta práctica se está alterando toda la naturaleza de la especie.-

domingo, 21 de mayo de 2017

Inmunoglobulinas en el calostro y su importancia


Las inmunoglobulinas (Ig) son glicoproteínas que actúan como anticuerpos. Estas se encuentran presentes en el calostro en grandes cantidades y principalmente hay 3 tipos: IgG, IgA y IgM.
Cuando el ternero nace, su sistema inmune no tiene la capacidad de producir suficientes inmunoglobulinas para que le ayuden a combatir las infecciones.
De allí la importancia de suministrarle a la cría una suficiente cantidad de calostro, ya que este es rico en Ig o anticuerpos, los cuáles le brindarán protección durante las primeras semanas de vida.
De acuerdo con Felipe Aristizábal, médico veterinario, zootecnista, consultor y especialista en producción de leche, en ganado bovino, el calostro es la única oportunidad de transferirle inmunidad pasiva al ternero.
En ese sentido indicó que para que esa transferencia de inmunidad pasiva sea afectiva, es importante la cantidad, la calidad, y el tiempo en el que se suministre el calostro.
“Uno esperaría que al ternero se le diera al menos un 10% de su peso vivo, es decir, que si la cría nace pesando 40 kilos se le debería dar aproximadamente 4 litros de calostro, ojalá entre las 4 o 6 primeras horas de vida”, comentó.
El experto expuso que lo anterior se puede controlar mediante vacunación. Si en la finca se cuenta con un muy buen plan de vacunación desde que la ternera está pequeña, el calostro va a contener una mayor cantidad de anticuerpos.
“Las inmunoglobulinas son los anticuerpos que ayudan a combatir las infecciones”, detalló.
Indicó que otro de los factores que influyen en la calidad del calostro es la nutrición y el periodo seco de las vacas.
Si una vaca tiene menos de 45 días de periodo seco, el animal no solo va a dar menos cantidad de calostro, sino de menor calidad.
Según el médico veterinario – zootecnista, en el momento del parto en la medida que van avanzando las horas, si no se extrae el calostro, las inmunoglobulinas se van absorbiendo a nivel de glándulas mamarias haciendo que se disminuya la calidad de este líquido.
Es decir, la calidad del calostro de una vaca recién parida, no es la misma que la de una que parió hace 6 o 7 horas.
El también especialista en producción de leche manifestó que existen 3 tipos de inmunoglobulinas: IgG, IgA y IgM.
Precisó que las más estudiada y las más importantes son las IgG, ya que estas constituyen entre el 80 y el 90 % de todas las inmunoglobulinas del calostro.
“Las IgG brindan inmunidad contra infecciones sistémicas y enfermedades. Permiten al animal tener anticuerpos y el sistema inmune trabajando durante algunas semanas”, sostuvo.
Agregó que las IgA participan en la protección de las mucosas y el tejido epitelial contra infecciones y las IgM tienen unos anticuerpos específicos y actúan como defensas en infecciones generalizadas.
A medida que a los terneros se les van acabando las inmunoglobulinas maternas presentes en el calostro, es primordial vacunarlos.

jueves, 18 de mayo de 2017

Detección temprana del ácaro rojo


Se trata de uno de los parásitos externos más importantes en aves de corral.
A la hora de mejorar las estrategias de control de Dermanyssus gallinae es esencial comprender el problema y comenzar a abordarlo con un sistema correcto de detección del ácaro. Los métodos actuales se caracterizan por una baja eficiencia, algo que se enfrenta a una alta prevalencia y supone una tendencia desfavorable con el consiguiente daño, especialmente el riesgo toxicológico.
Aleksandar Pavlicevi [1], Ivan Pavlovic [2], Ana Vasi [3] y JoungUng Yoon [4][1]”Aves Mit” Doo Cluster “Pullos” (Serbia)
[2]Scientific Veterinary Institute of Serbia (Serbia)
[3]Faculty of Veterinary Medicine, University of Belgrade
[4]Biogenoci Co., Ltd. (Seoul, Korea)
Traducido por Beatriz Chueca. Albéitar
Existen diferentes posibilidades para el control de uno de los parásitos externos más importantes en aves de corral, el ácaro rojo (Dermanyssus gallinae). En general, los métodos actuales para el control de D. gallinae se caracterizan por una baja eficiencia, algo que se enfrenta a una alta prevalencia y supone una tendencia desfavorable con el consiguiente daño, especialmente el riesgo toxicológico.
Así pues, es preciso revisar las estrategias de control de D. gallinae, cuyos programas comienzan con la comprensión del problema. El primer factor que se debe tener en cuenta es el sistema de diagnóstico y detección de ácaros. Afortunadamente hoy en día se dispone de una gran variedad de guías para la caracterización morfológica, que ayudan al diagnóstico de D. gallinae.

Características generales

La detección de D. gallinae se lleva a cabo con el fin de determinar la presencia (durante el periodo de ocultamiento) o la ausencia en granjas o instalaciones, así como de evaluar la intensidad y extensión de la infestación.
La elección del método de detección de D. gallinae depende de la sensibilidad y practicidad del mismo, y del objetivo perseguido. La estrategia empleada debe ser compleja. Además de la implementación de métodos de detección específicos es imprescindible considerar el historial, datos técnicos, resultados de producción, estado sanitario de la granja y observaciones de las instalaciones.
El papel activo del personal es muy importante en la monitorización y control de D. gallinae, por lo que debe estar informado y motivado. La observación del personal se hará en el curso de sus tareas cotidianas, especialmente durante el asentamiento y el movimiento de manadas, limpieza del estiércol, recogida de huevos y aplicación de los métodos de detección. Las mujeres son más sensibles al tacto de los ácaros en la piel.

Detección

Para la determinación de la presencia (durante el periodo de ocultamiento) o ausencia de infestación por D. gallinae se requiere la mayor sensibilidad de detección. La detección es importante para:
  • Estimar los riesgos de seguridad (toxicológicos). Es importante demostrar que el ácaro rojo está ausente en la producción de aves de corral para evitar el cierre de la granja o los riesgos toxicológicos derivados del control de gallinae.
  • Prevenir la diseminación y establecer las medidas de bioseguridad que se deben aplicar en la granja. Si la infestación por gallinae solo está presente en ciertas instalaciones, se precisarán medidas para restringir su propagación. Esto también se aplica cuando las reproductoras están en una única sala. De esta manera, siempre que exista información precisa sobre la presencia del ácaro rojo, se podrá impedir su diseminación.
  • Realizar ventas e inspecciones mientras se determina si la granja tiene ácaro rojo oculto. El método de detección se lleva a cabo durante el asentamiento de una manada joven junto con otras medidas de bioseguridad, cuando se puede llevar a cabo la erradicación en las instalaciones.
  • Implementar medidas preventivas.
  • Diseñar pruebas clínicas y métodos de control.
  • Comprobar el éxito de la erradicación en la granja. Si es necesario, se especificará un tiempo para la ejecución del tratamiento correctivo.
Cuando se trata de detectar la presencia de ácaros rojos en la granja, uno se enfrenta con el problema de encontrar un número bajo de individuos. En lugares habitados, cuando el hospedador está presente, el número de ácaros crece y en algún momento se hace evidente para el personal de la granja. Este periodo suele ser de unos tres meses. Después D. gallinae se hace evidente en la producción avícola.

Métodos de detección

Los principales tipos son la detección visual, la táctil, la detección visual nocturna y la detección temprana.
El método para la detección temprana es muy práctico y simple. Consiste en limpiar el suelo, una medida de higiene habitual para la detección del polvo y de las plumas atrapados en el suelo y cubiertos con papel. Los ejemplares de D. gallinae son fáciles de reconocer en el suelo y la parte interna del papel. Para instalaciones más grandes, el método se establece por partes: se comienza por una sección y se analiza otra al día siguiente. Ello permite realizar una revisión completa de las instalaciones, si bien al final se debe hacer una supervisión total.
El método que se ha descrito es sensible y eficiente, y se basa en una sencilla evaluación del polvo y suciedad del suelo, lo que permite detectar un número muy pequeño de ácaros. En el sistema de jaulas se comienza a detectar al final del primer mes tras el asentamiento de un lote, y después de manera más intensa. El tiempo de detección para minimizar las infestaciones tempranas de un número mínimo de D. gallinae en el sistema de jaulas es de hasta 45 días tras la introducción de los animales.
El uso de trampas es importante para determinar el mayor o menor nivel de infestación de diferentes zonas. No obstante, la inspección visual diaria funciona y se debe seguir haciendo. Para una supervisión efectiva, es suficiente con que se realice una vez a la semana en un área específica. Se recomienda aplicar estos métodos para la detección, erradicación, regulación de las ventas, realización de ensayos clínicos, y a los productores que buscan un nivel alto de vigilancia.
Es ideal para el sistema de jaulas (convencionales y enriquecidas). Se probó el método de detección temprana en aviarios (estándar de la Unión Europea), y se demostró que este se puede ajustar para que el material de detección sean las plumas y la suciedad que se acumula al final de la cinta transportadora de estiércol. En jaulas puede usarse el mismo material para un estudio más detallado. Además, las ondas del canal y los residuos de pienso se pueden estudiar antes de la administración de pienso por la mañana.
Para la inspección se recogió material que quedaba en las jaulas de transporte durante la descarga de manadas (heces, plumas, suciedad) y se evaluó la percepción del personal que realizaba la descarga. Se deben sacudir las jaulas y el material no tiene por qué depositarse en el suelo, sino en una caja de huevos o cubierto con un saco, tras reunirlo en un montón. Los resultados se evalúan después de la descarga de la manada.

Trampas y métodos de detección

El principio de uso de las trampas es que los ácaros se refugian en ellas y se pueden detectar durante un largo periodo de tiempo. Las características del concepto de trampas son:
  • Las trampas muestran la presencia del ácaro rojo en la zona que las rodea. La calidad de los resultados viene determinada por la elección de un lugar representativo y por la atracción de las trampas.
  • Si no se pone un número suficiente de trampas, se deducirá la intensidad parcial, y no la diseminación de la infestación. Colocar un número adecuado de trampas en granjas grandes no es algo difícil de realizar.
  • En los sistemas de jaulas, lo que detecta la trampa es lo que se determina normalmente por inspección diaria.
  • Los métodos de detección temprana y visual nocturna presentan menos sensibilidad en sistemas de jaulas, y además no son fáciles de llevar a cabo.
  • Puede que se necesite invertir dinero, según el modelo.
  • La instalación, inspección y eliminación lleva tiempo.
  • Antes del tratamiento se deben eliminar las trampas. Hay que eliminarlas o vaciarlas periódicamente ya que suponen una fuente de contaminación.
En producción intensiva en suelo este diagnóstico es muy importante (manadas de reproductoras, gallinas de cría y ponedoras). En estos lugares hay que elegir adecuadamente el lugar y frecuencia de colocación de las trampas.
Además, el uso de trampas se recomienda como método auxiliar en la detección en sistemas de jaula, para pruebas de laboratorio y ensayos clínicos (monitorización de la situación en un espacio pequeño) para poder muestrear los ácaros.

Categorización y registro de los resultados de la detección

Todas las estrategias de detección y operaciones auxiliares deberían dar una idea completa sobre la presencia, intensidad y extensión de la infestación por D. gallinae.
Existe una categorización básica de cinco puntuaciones, pero se recomienda utilizar la de diez (tabla), que se puede aplicar con un protocolo similar al presentado en la figura.
La detección y el control de D. gallinae son aspectos principales que la bibliografía analiza en profundidad. Su aplicación está muchas veces ausente en la práctica, por lo que la necesidad de mejorar el control de D. gallinae nunca ha sido tan acusada.
Hace 30 años solo hacía falta información de calidad para evitar parte del daño que más tarde daría lugar a la diseminación de D. gallinae. El cambio del sistema de jaulas en la Unión Europea supuso una gran oportunidad para reducir significativamente el problema de D. gallinae.
El método de detección es un elemento importante en el control de D. gallinae. Sin embargo, la detección solo tiene sentido si se aplican otros factores y un programa de calidad; la importancia de la detección solo es relevante si hay un programa de control para la erradicación de D. gallinae de las instalaciones. La erradicación se implementó en la República Federativa Socialista de Yugoslavia, y Serbia y Montenegro entre el 2000 y el 2006. Todavía existen casos que erradicaron con éxito a D. gallinae y que han llegado a la actualidad sin reinfestación. El desarrollo de resistencias ha impedido la erradicación total. Sin embargo, esta ha demostrado ser la única solución para los problemas de D. gallinae en aves. La experiencia de los autores, basada en 15 años de uso práctico de los métodos de detección temprana, confirma la alta sensibilidad de los mismos.
La categorización propuesta de los resultados de la detección es descriptiva. Si se incluyesen los números exactos del análisis parasitológico habría un problema para que las mismas muestras obtuviesen el mismo número. Esto indica que los resultados no son reproducibles y que la repetibilidad debería estar basada en estudios científicos. En este caso se propone una categorización descriptiva que puede responder al principio de repetibilidad y los requerimientos de la detección.
Muchos años de experiencia práctica fundamentan la estrategia de detección descrita, que persigue contribuir a la mejora del control de D. gallinae

jueves, 11 de mayo de 2017

El programa alemán de monitorización serológica de Salmonella en cerdos


No hay una única razón para que el programa alemán de vigilancia de salmonela no dé lugar a una reducción progresiva de la frecuencia de cerdos portadores de salmonela enviados al matadero a nivel nacional.
La minimización de la contaminación de los alimentos de origen animal debe plantearse como una estrategia continua desde la producción y el almacenamiento de piensos, la alimentación, la producción animal, considerando bioseguridad e higiene, el transporte de animales, el sacrificio y la transformación hasta la venta al por menor a las cocinas de los consumidores. Sin embargo, el control de Salmonella a nivel de granja tiene una importancia crucial para reducir el riesgo de infecciones por salmonela para los consumidores.
El documento describe el programa alemán de monitorización y reducción de salmonela en la cadena de producción de cerdos vivos y su carne. Se intenta explicar por qué no se ha alcanzado el objetivo de reducir significativamente la prevalencia nacional de salmonela en cerdos, y se concluye describiendo la necesidad de un nuevo enfoque en la bioseguridad interna a nivel de granja que permita reducir la carga “residual” de salmonela de TODAS las naves de cerdos, antes de entrar nuevos animales que se alojarán en corrales limpios y desinfectados, siendo una de las medidas más prometedoras para reducir al mínimo la frecuencia de cerdos positivos a salmonela enviados al sacrificio.

Clasificación de las granjas en función del riesgo: bajo, medio y alto riesgo
El programa alemán de monitorización de Salmonella para granjas de cerdos fue iniciado en el año 2002 como iniciativa del sistema alemán de control de calidad de la cadena alimentaria impulsado por la industria, el denominado “Sistema QS”. El principio básico del programa, basado en las experiencias del sistema danés que se inició en 1995, es la identificación de las explotaciones de engorde que tienen la prevalencia más alta de salmonela intra-granja. Para medir la prevalencia intra-granja se realizan análisis serológicos sistemáticos de muestras de jugo de carne (las muestras con un valor de OD%> 40 se consideran “positivas a anticuerpos frente a salmonella”) tomadas aleatoriamente de las canales de 60 cerdos por granja uniformemente repartidas en 12 meses (Blaha, 2004, Merle et al., 2011). Las explotaciones se clasifican en las siguientes categorías:
  • Cat. I (cero o prevalencia baja) son explotaciones con menos del 20% de cerdos con muestras de jugo de carne positivas para salmonela.
  • Cat. II (prevalencia media) son explotaciones con más del 20% y menos del 40% de muestras positivas.
  • Cat. III (prevalencia alta) son explotaciones con más del 40% de muestras positivas.

Esta clasificación se utiliza para:
a) permitir que los mataderos planifiquen la logística de los sacrificios, sacrificando a los cerdos de las explotaciones de Cat. I antes de los animales de Cat. III.
b) exigir a los propietarios de explotaciones de cerdos en Cat. III que implementen medidas de reducción de salmonela en sus granjas (optimización de la bioseguridad externa e interna, intensificación del control de roedores, añadir ácido al alimento y/o al agua potable, vacunación de cerdas y lechones, etc.).

Las expectativas y el resultado
En 2004, la distribución de las categorías fue como se muestra en la figura 1. Se esperaba que aplicando las medidas específicas mencionadas anteriormente en las granjas con Cat. III, cambiaría la distribución de las categorías de la figura 1 a la figura 2. Después, tras haber logrado esta reducción global de la frecuencia de cerdos positivos a anticuerpos frente a salmonela (valor de corte OD%> 40), se pretendía rebajar el valor de corte a OD%> 20 y los rangos de las categorías a < 10% (Cat. I), 10 – 20% (Cat. II) y 20%, lo que daría como resultado la distribución mostrada en la figura 3, que, a su vez, debía ser el punto de partida para nuevas medidas de reducción dirigidas a las explotaciones que tuviesen la mayor prevalencia intra-granja de salmonela.

Figura&nbsp;1. Distribuci&oacute;n de las explotaciones&nbsp;por categor&iacute;as al inicio del programa alem&aacute;n de monitorizaci&oacute;n de salmonela&nbsp;en 2014.
Figura 1. Distribución de las explotaciones por categorías al inicio del programa alemán de monitorización de salmonela en 2014.
Figura 2. Distribuci&oacute;n esperada de explotaciones&nbsp;por categor&iacute;a&nbsp;despu&eacute;s de algunos a&ntilde;os de ejecuci&oacute;n del programa alem&aacute;n de monitorizaci&oacute;n de salmonela.
Figura 2. Distribución esperada de explotaciones por categoría después de algunos años de ejecución del programa alemán de monitorización de salmonela.
Figura&nbsp;3.&nbsp;Enfoque planificado del programa alem&aacute;n de monitorizaci&oacute;n&nbsp;de salmonela una vez lograda&nbsp;una reducci&oacute;n significativa de la prevalencia de Salmonella.
Figura 3. Enfoque planificado del programa alemán de monitorización de salmonela una vez lograda una reducción significativa de la prevalencia de Salmonella.
Sin embargo, aunque cada año la mayoría de las granjas de cerdos de categoría III reducían su prevalencia de cerdos positivos a anticuerpos frente a salmonela y pasaban a Cat. II e incluso a Cat. I, el mismo número de explotaciones con Cat. II, e incluso Cat. I, no pudieron prevenir el aumento de su prevalencia de anticuerpos frente a salmonella y se convirtieron en granjas de Cat. III. El resultado de este fenómeno ha sido que, a pesar de las reducciones exitosas de salmonela en explotaciones concretas de categoría. III, la frecuencia global a nivel nacional de cerdos con anticuerpos positivos para salmonela que llegan a los mataderos no ha disminuido todavía (véanse las figuras 4 y 5).
Figura&nbsp;4.&nbsp;Evoluci&oacute;n del n&uacute;mero de explotaciones porcinas&nbsp;en el programa alem&aacute;n de monitorizaci&oacute;n&nbsp;serol&oacute;gica&nbsp;de Salmonella seg&uacute;n su prevalencia.
Figura 4. Evolución del número de explotaciones porcinas en el programa alemán de monitorización serológica de Salmonella según su prevalencia.
Figura&nbsp;5.&nbsp;Evoluci&oacute;n de las muestras positivas de jugo de carne (&gt; 40% OD) procedentes de granjas&nbsp;de cerdos en el marco del programa alem&aacute;n de vigilancia serol&oacute;gica de&nbsp;salmonela
Figura 5. Evolución de las muestras positivas de jugo de carne (> 40% OD) procedentes de granjas de cerdos en el marco del programa alemán de vigilancia serológica de salmonela
Explicaciones y un posible cambio de paradigma en discusión
Por supuesto, no hay una única razón para que el programa alemán de vigilancia de salmonela no dé lugar a una reducción progresiva de la frecuencia de cerdos portadores de salmonela enviados al matadero a nivel nacional. Sin embargo, se puede decir con una probabilidad bastante alta que las dos razones siguientes tienen un impacto particularmente alto en el resultado decepcionante del programa:
  1. La categorización, estigmatizando la Cat. III, e indirectamente “declarando” a las categorías I y II como libres de problemas de salmonela, ha dado lugar a una actitud de cierto “acomodo”  en los granjeros que lograron pasar de Cat. III a Cat. II o incluso a Cat. I.
  2. La falsa creencia de que  “… todo va bien si salgo de Cat. III” ha comportado que las granjas de Cat. I y II puedan convertirse (y de hecho lo hacen) en explotaciones de Cat. III, ya que no se toman las medidas necesarias para evitar la multiplicación que puede darse en cualquier momento de las pocas salmonelas existentes.
Las consideraciones actuales sobre el cambio de estrategia utilizada (tratar de reducir la carga de salmonela sólo en las explotaciones de alta prevalencia) se centran en la eliminación de los límites entre las categorías, haciendo entender que las granjas de baja prevalencia NO están libres de salmonela, y que la implementación de las medidas de reducción de salmonela sea parte de los protocolos rutinarios standard dentro de los programas de garantía de calidad de TODAS las granjas de cerdos.

Recomendaciones a la hora de usar medicamentos para combatir ectoparásitos


Los fármacos deben ser recetados por un profesional veterinario y es obligatorio respetar el período de carencia.
A la hora de dar medicamentos a los animales en los establecimientos agropecuarios, se deben tomar ciertos recaudos y cumplir varios requisitos de manera tal que no representen ningún tipo de riesgo de contaminación una vez transformados en alimentos destinados al consumo humano.
Por eso, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) brindó recomendaciones dirigidas a los productores a fin de que cumplan con buenas prácticas en el uso de la medicación veterinaria.
Por caso, los plaguicidas organofosforados son fármacos utilizados para el tratamiento de ectoparásitos como moscas, garrapatas, ácaros y piojos, que se presentan en diferentes formas, según el principio activo y la indicación de uso (baños de Inmersión, pour-on, aspersión, caravanas, etc.). “El éxito y la seguridad del uso de estos productos dependen de un seguimiento cuidadoso de las indicaciones del fabricante, y del asesoramiento y la supervisión del profesional veterinario”,indicó el Senasa.
El productor, que es el primer eslabón en la cadena alimentaria, tiene un rol importante en el cuidado de la salud pública. Por tal motivo, la coordinadora de Vigilancia y Alerta de Residuos y Contaminantes del Senasa, Marité Carullo, expresó: “Es muy importante que los tratamientos con medicamentos veterinarios que realiza el productor sobre sus animales sean administrados cumpliendo ciertos requisitos, para que los residuos de estos medicamentos no se encuentren presentes en el alimento en concentraciones que superen los valores permitidos por la legislación vigente”.
Se debe tener en cuenta que los tratamientos con medicamentos veterinarios que se apliquen sobre los animales tienen que estar recetados por un profesional veterinario, y se debe leer y seguir cuidadosamente las indicaciones del fabricante.
“Hay que respetar obligatoriamente el período de carencia, que es el tiempo que debe transcurrir entre la última aplicación del medicamento y el envío del animal tratado a faena o del producto o subproducto a consumo (leche). Este período de carencia es el aprobado por el Senasa para esa formulación”, recordó la especialista.
Además, el medicamento debe ser aplicado sólo en la especie para la cual fue autorizado, es decir que si un antiparasitario fue aprobado sólo para bovinos, se puede usar solamente en esa especie y no en otra.
“No respetar las buenas prácticas de uso de la medicación veterinaria puede ocasionar daños a la salud de nuestros consumidores y graves perjuicios económicos a nuestro país por la pérdida de mercados”, subrayaron desde el Senasa.

martes, 9 de mayo de 2017

Ojos y piel, zonas sensibles a padecer tumores bovinos


A pesar de que no es una sintomatología frecuente y que se presenta generalmente en animales cruzados, son enfermedades que pocas veces tienen cura. La salida es el descarte del animal enfermo.
Los tumores son una especie de masa de tejido que se halla en alguna parte del organismo cuyas células sufren un crecimiento anormal y no tienen ninguna función fisiológica; una de sus complicaciones es que por lo general la enfermedad tiende a invadir otras áreas del cuerpo, afectando seriamente la salud de quien padece este mal.
En los bovinos hay varios tipos de tumores, siendo el del tercer párpado y el de piel los que se presentan con mayor frecuencia. Este tipo de sintomatologías tienden aparecer especialmente en bovinos cruzados, pues las razas cebuínas y criollas son más resistentes a esa clase de anomalías.
Héctor Pachón Pachón, médico veterinario, indicó que esos males no son usuales en las ganaderías e hizo énfasis en que cuando ocurren se ven en aquellos animales demasiado despigmentados, especialmente en bovinos Taurus como es el Charolaise, que por su piel rosada, pelo blanco y ojos albinos, es susceptible a padecer ambos tipos de tumores.
En el caso del tercer párpado, el mal empieza con un lagrimeo constante en uno de los ojos afectados, Mientras que en el caso del de piel, esta tiende a volverse muy rosada, forma costras constantemente que en ocasiones derivan en un sangrado permanente ante la incomodidad que causan. Su aparición se da en zonas como el anca o el lomo.
“Desafortunadamente cuando se presentan esa clase de sintomatologías, en menos de un año la situación se agrava, por lo que en el caso de la piel es necesario aplicar una especie de filtro solar que sería el azul de metileno. Pero lo mejor es descartar esos ejemplares del hato”, sugirió el experto.
Hay otros tipo de tumores como son el del estroma gonadal (las gónadas de las vacas son los óvulos) se dividen en tumores de la teca, de las células luteínicas y células de la granulosa, siendo este último el más común. En la vaca los tumores son normalmente benignos y hormonalmente activos, afectando a las hembras gestantes.
El comportamiento reproductor varía de acuerdo al tipo de hormonas producidas por la enfermedad. A causa de la secreción hormonal, las hembras pueden llegar a ser infértiles o tener un comportamiento anormal similar al de los machos, por la elevación de sustancias como la testosterona y la inhibina.
El diagnóstico se logra mediante una palpación rectal y una ultrasonografía. Cuando se toca el ovario, se observa que es pequeño, duro al tacto y desprovisto de actividad folicular.
Mientras que la papilomatosis, es una enfermedad que ataca al ganado joven, se puede presentar en la cabeza, el cuello, la piel, la boca, la ubre, los órganos genitales o los párpados, entre otros órganos. Son tumores benignos que atacan aquellos novillos que salen del destete y aún no entran al levante. En algunos casos también se presenta en animales adultos.
La desnutrición, mala higiene e instalaciones inadecuadas provocan estrés, lo que conduce a depresión del sistema inmune y a una mayor susceptibilidad de que aparezcan los papilomas.
“A veces se presenta tipo de papilomatosis faríngea, que invade las mucosas internas del esófago y puede causar problemas digestivos. Incluso hay papilomas nasales, que al principio no son visibles pero al extenderse se hacen más evidentes”, explicó Bernardo Guerrero, médico veterinario epidemiólogo.
En caso de que en su hato se presente alguna de estas condiciones, consulte con su médico de confianza para poder tomar decisiones a tiempo.-

viernes, 5 de mayo de 2017

La carrera del sistema inmunitario frente a Campylobacter


El control de Campylobacter es prioritario, aun así no hay vacunas comerciales efectivas por falta de conocimiento sobre la inmunobiología de la infección.
Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Liverpool ha puesto de manifiesto que, debido a la corta vida de los broilers, su sistema inmunitario es demasiado lento para responder a Campylobacter, uno de los principales implicados en la intoxicación , y abre la puertas a desarrollar una nueva vacuna frente a este patógeno.

En este primer estudio sobre inmunidad funcional frente a Campylobacter jejuni en broilers, se ha demostrado que la producción de anticuerpos tiene una eficacia limitada frente a la infección intestinal, y que la corta duración del ciclo de producción  de los broilers comerciales (que suele ser de 6 semanas) explica las dificultades para lograr su eliminación.

El profesor Paul Wigley  del Instituto de Infección y Salud Global de la Universidad asegura que “Nuestros resultados indican que cualquier vacuna frente a Campylobacter basado solo en la inmunidad humoral será ineficaz en los broilers. “

El estudio consistió en la inhibición química de la producción de linfocitos B productores de anticuerpos en broilers, antes de infectar a los broilers con C. jejuni a las 3 semanas de vida, y la posterior monitorización de la carga bacteriana intestinal durante 9 semanas. Se determinó que la reducción de la carga bacteriana asociada a la acción de los anticuerpos solo se producía a partir de las 7 semanas, lo cual implica que la respuesta inmunitaria adaptativa del intestino solo empieza madurar a partir de las 6 semanas de edad. 
El profesor Wigley añade que “Es probable que la producción de una respuesta inmunitaria eficaz en pollos antes de la edad de sacrificio, a las 6 semanas de edad, será un reto importante”. 
“Las vacunas centradas en una respuesta inmunitaria celular, o un método que acelere la producción de anticuerpos en los broilers podría ofrecer mejores opciones para controlar Campylobacter”.